Cambiar el sistema
Ignacio Ramonet
País: Unión Europea
Tema: Crisis económica, Euro
Los eurófilos más extasiados lo machacan sin cesar: si no dispusiéramos del euro, dicen, las consecuencias de la crisis serían peores para muchos países europeos. Divinizan un euro “fuerte y protector”. Es su doctrina y la defienden fanáticamente. Pero lo cierto es que tendrían que explicarles a los griegos (y a los irlandeses, a los portugueses, a los españoles, a los italianos y a tantos otros ciudadanos europeos vapuleados por los planes de ajuste) qué entienden por “consecuencias peores”... De hecho, estas consecuencias son ya tan insoportables socialmente que, en varios países de la eurozona, está subiendo, y no sin argumentos, una radical hostilidad hacia la moneda única y hacia la propia Unión Europea (UE).
No les falta razón a estos indignados. Porque el euro, moneda de 17 países y de sus 350 millones de habitantes, es una herramienta con un objetivo: la consolidación de los dogmas neoliberales (1) en los que se fundamenta la UE. Estos dogmas, que el Pacto de Estabilidad (1997) ratifica y que el Banco Central Europeo (BCE) sanciona, son esencialmente tres: estabilidad de los precios, equilibrio presupuestario y estímulo de la competencia. Ninguna preocupación social, ningún propósito de reducir el paro, ninguna voluntad de garantizar el crecimiento, y obviamente ningún empeño en defender el Estado de bienestar.
Con la vorágine actual, los ciudadanos van entendiendo que tanto el corsé de la Unión Europea, como el propio euro, han sido dos añagazas para hacerles entrar en una trampa neoliberal de la que no hay fácil salida. Se hallan ahora en manos de los mercados porque así lo han querido explícitamente los dirigentes políticos (de izquierda y derecha) que, desde hace tres decenios, edifican la Unión Europea. Ellos han organizado sistemáticamente la impotencia de los Estados con el fin de conceder cada vez más espacio y mayor margen de maniobra a mercados y especuladores.
Por eso se decidió (a insistencia de Alemania) que el BCE fuese “totalmente independiente” de los Gobiernos (2). Lo cual concretamente significa que queda fuera del perímetro de la democracia. De ese modo, ni los ciudadanos ni los Gobiernos elegidos por éstos pueden entorpecer sus opciones liberales.
Hoy, esas características (impotencia de los políticos, independencia del BCE) son en parte responsables de la incapacidad europea para resolver el drama de la deuda griega. La otra causa es que, bajo su aparente unidad, la UE (en este caso particular la eurozona) está profundamente dividida en dos bandos casi irreconciliables: por una parte, Alemania y su área de influencia (Benelux, Austria y Finlandia); por la otra: Francia, Italia, España, Irlanda, Portugal y Grecia.
El origen de la deuda griega (como el de la de los demás países periféricos afectados por la crisis de la deuda soberana, incluida España) es conocido. Cuando Grecia fue admitida en la zona euro (3), las instituciones financieras consideraron inmediatamente que este pequeño Estado presentaba, a pesar de su evidente fragilidad y de sus escasos recursos, todas las garantías necesarias para recibir créditos masivos y baratos. Llovieron sobre Atenas ofertas de financiación a tipos de interés de ganga, en particular por parte de bancos alemanes y franceses que incitaron a los gobernantes helenos a endeudarse a bajo coste y a largo plazo para adquirir principalmente material militar (4) alemán y francés...
Cuando estalla la crisis financiera de 2008 (llamada “de las subprimes”), ésta se extiende rápidamente al sector bancario europeo. Los establecimientos financieros carecen pronto de liquidez y restringen drásticamente el crédito. Lo que amenaza con asfixiar el conjunto de la economía. Para evitarlo, los Estados ayudan masivamente a la banca. Y la salvan. Para ello, se endeudan aún más comprando dinero en el mercado internacional (ya que el BCE se niega a ayudarlos). Ahí, de repente, intervienen las agencias de calificación que sancionan el excesivo endeudamiento de los Estados (¡realizado para salvar a los bancos!)... Inmediatamente los tipos de interés de los préstamos a los Estados más endeudados se disparan... Y se produce la crisis de la deuda soberana.
En sí misma, la deuda griega es insignificante si se tiene en cuenta que el PIB de Grecia representa menos del 3% del PIB de la eurozona. El problema, técnicamente, podía haberse resuelto hace ya más de un año sin gran dificultad. Pero el gobierno conservador alemán, que enfrentaba entonces unas complicadas elecciones locales (finalmente perdidas), estimó que no sería moralmente justo que los griegos, acusados de “corrupción” y de “laxismo”, saliesen tan rápidamente del mal paso. Había que castigarlos para que no cundiese “el mal ejemplo”.
Una ayuda demasiado rápida a Atenas, declaró Angela Merkel, “tiene el efecto negativo de que otros países en dificultades podrían dejar de hacer esfuerzos” (5). Por eso, con el apoyo de sus aliados, Berlín empezó a poner pegas de todo tipo. Dejando pasar los meses.
Plazo que los mercados, excitados por el desacuerdo político europeo, aprovecharon para cebarse en Grecia. Todo se complicó entonces. Finalmente, Alemania acabó por aceptar un (incompleto) plan de ayuda con una condición: que participase en él el Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Por qué? Por dos razones. Primero porque se estimaba que las instituciones europeas carecían de un verdugo lo suficientemente severo para escarmentar a los griegos. Segundo, porque la especialidad del FMI, desde hace cuarenta años, consiste en exigir siempre esfuerzos antisociales a los países endeudados. Sus recetas (aplicadas con saña en América Latina durante los años 1970 y 1980) son siempre las mismas: alza de las tasas al consumo, recortes brutales de los presupuestos públicos, estricto control de los salarios, privatizaciones masivas...(6).
El Gobierno de Papandreu tuvo que resignarse a adoptar un salvaje plan de austeridad. Pero el mal estaba hecho. El ritmo de la política europea es lento y largo, cuando el de los mercados es inmediato. Los especuladores entendieron que la Unión Europea era un gigante sin cerebro político, y el euro una “moneda fuerte” con estructura débil (no hay ejemplo en la historia, de una moneda que no esté encuadrada por una autoridad política). Atacaron a Irlanda, pasó lo mismo y volvieron a ganar. Atacaron a Portugal e ídem. Atacaron a España y a Italia, y los Gobiernos de estos países se apresuraron a autoimponerse las impopulares recetas del FMI.
Por toda Europa se extiende ahora la “doctrina de la austeridad expansiva”, que sus propagandistas presentan como un elixir económico universal cuando en realidad está causando un estrepitoso daño social. Peor aún, esas políticas de recortes agravan la crisis, asfixian a las empresas de todo tamaño al encarecer su financiación, y entierran la perspectiva de una pronta recuperación económica. Empujan a los Estados hacia la espiral de la autodestrucción, sus ingresos se reducen, el crecimiento no arranca, el paro aumenta, las (impresentables) agencias de calificación rebajan su nota de confianza, los intereses de la deuda soberana aumentan, la situación general empeora y los países vuelven a solicitar ayuda (7). Tanto Grecia, como Irlanda y Portugal –los tres únicos Estados “ayudados” hasta ahora por la Unión Europea (mediante el Fondo Europeo de Estabilización) y el FMI– han sidos precipitados, por los que Paul Krugman llama los “fanáticos del dolor” (8), a ese fatal tobogán.
Y el “Pacto del euro”, establecido en marzo pasado, tampoco resuelve nada. En realidad es una vuelta de tuerca suplementaria a la austeridad, un acuerdo “de competitividad” que prevé más recortes del gasto público, más medidas de disciplina fiscal, y penaliza principalmente –de nuevo– a los asalariados. Con amenazas de sanciones a los Estados que no cumplan el Pacto de Estabilidad (9). Propone la tutela de la deuda pública y un ritmo fijo de reducción, o sea: una limitación de la soberanía. “Los países europeos deben ser menos libres de emitir deuda”, afirma, por ejemplo, Lorenzo Bini Smaghi, miembro del directorio del BCE. Algunos eurócratas van más lejos, proponen que se le retire a un gobierno que no haya respetado el Pacto de Estabilidad, la responsabilidad de dirigir sus propias finanzas públicas...
Todo esto es absurdo y nefando. El resultado es una sociedad europea empobrecida en beneficio de la banca, de las grandes empresas y de la especulación internacional. Por ahora la legítima protesta de los ciudadanos se focaliza contra sus propios gobernantes, complacientes marionetas de los mercados. ¿Qué pasará cuando se decidan a concentrar su ira contra el verdadero responsable, o sea el sistema, es decir: la Unión Europea?
(1) Definidos en los Tratados de Maastricht (1993), de Amsterdam (1999), de Niza (2003) y de Lisboa (2009).
(2) Entre otras limitaciones, el BCE no puede prestar dinero a los Estados, sólo a la banca privada.
(3) Merced a un balance de su situación económica falseado y maquillado por el anterior gobierno conservador con la ayuda del banco estadounidense Goldman Sachs.
(4) Grecia es el principal importador de material militar de la Unión Europea, y el Estado que consagra a su defensa (por razones de rivalidad con Turquía) el mayor porcentage de su PIB.
(5) El País, Madrid, 18 de julio de 2011.
(6) Léase Philippe Askenazy, “L’austérité imposée à la Grèce, de Charybde en Scylla”, Le Monde, París, 19 de juliode 2011.
(7) Aunque ha sido recibido con alivio por la prensa neoliberal, el nuevo plan de rescate a Grecia, anunciado el pasado 21 de julio, de poco servirá. Los mercados y los fondos buitres han olido la sangre y no detendrán sus ataques mientras no se les frene con auténticos cambios estructurales.
(8) Paul Krugman, “Cuando la austeridad falla”, El País, Madrid, 24 de mayo de 2011.
(9) Que fija el límite para el déficit presupuestario en un 3% del PIB, y el de la deuda soberana en un 60% del PIB.
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sábado, 6 de agosto de 2011
PERLAS INFORMATIVAS DE JULIO DE 2011, POR PASCUAL SERRANO
Perlas informativas del mes de julio 2011
Artículos de Opinión | Pascual Serrano | 06-08-2011 |
Internacional
Detenido en su casa
Público informa el 2 de julio de la detención del histórico líder de la Cosa Nostra Gaetano Riina. Afirma la noticia que se le pudo localizar gracias a la operación conocida como Apice. No sé en qué consistía la operación, pero el tipo sencillamente estaba en su casa de la localidad siciliana de Mazara del Vallo. Suele ser habitual que los grandes jefes de la mafia siciliana cuando se les detiene es en su propio domicilio, lo que hace pensar, más que en la ineficacia policial (no se puede ser tan ineficaz como para no ir a la casa del delincuente a detenerlo), en complicidad de las fuerzas del orden. El anterior capo de la mafia era Bernardo Provenzano a quien, tras perseguirlo durante 40 años, lo capturaron en 2006 en la localidad siciliana de Corleone, donde se estableció su familia dieciséis años antes, en 1992. En 1993 detuvieron al que entonces era jefe de Cosa Nostra, Totó Riina. Se supo que durante los treinta años que lo estaban buscando siempre vivió en la capital de Sicilia, fue atendido con normalidad de su diabetes y registró a sus cuatro hijos con sus nombres reales en el hospital local. En conclusión, que las operaciones de localización de mafiosos de las fuerzas del orden italianas no parece que sean muy sofisticadas si necesitan una media de treinta años para encontrar a los capos en las inmediaciones de sus casas.
El político esperanzador
El 3 de julio, el informativo de TVE cuenta que “por primera vez en mucho tiempo, la oposición venezolana parece unida (...). Y buena parte de sus esperanzas están en este hombre: Henrique Capriles, gobernador de Miranda. Capriles es joven, y representa a una nueva clase dirigente que poco tiene que ver con la vieja clase política a la que derrotó Chávez en el 1998”. Se le olvidó un pequeño detalle del político “esperanzador”: que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela le está investigado por los presuntos delitos de estafa y corrupción, está acusado de otorgar a miembros de su familia la concesión de obras en el Estado Miranda, delitos que conllevan una condena entre uno y cuatro años de prisión. Luego si lo condenan dirán que Chávez lo ha encarcelado.
Era cubano
16.625 inmigrantes han muerto desde 1988 hasta mayo de 2011 intentando entrar en Europa, de los cuales 6.887 han desaparecido en el mar. Pero sólo uno mereció un largo artículo de opinión en El País. Fue el 19 de julio, lo firmaba Yoani Sánchez y, claro está, el inmigrante fallecido era cubano. Y encima dice la autora que “no se trata ahora de sacarle una tajada política a la decisión tomada por el joven Adonis de emprender un viaje como polizón en el tren de aterrizaje de un avión DC-8 de Iberia”. Cómo adivinó lo que pensamos.
Periodistas chinos
Por fin se preocupa Reporteros sin Fronteras de los periodistas que se quedan sin trabajo porque los despide su empresa. Lo leímos en el boletín de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España el 21 de julio. Eso sí, RSF lo denuncia en el caso de un periódico chino donde los directivos despidieron a seis profesionales. Dice la organización que el despido "con toda probabilidad no se debe a motivos económicos", es decir empresariales. Si fuese un despido puramente empresarial como los cientos que suceden en los países donde RSF no tiene queja, no habría nada que alegar. Dice el comunicado que el jefe del equipo despedido había recibido amenazas de muerte y violencia física como consecuencia de sus reportajes de investigación. Al final no hace falta recurrir a nada de eso, basta con despedirlo, como en el capitalismo. Otra cosa que han aprendido los chinos de la sociedad de mercado.
El dinero de Gadafi
Como se recordará, los países occidentales congelaron los fondos del Estado libio en el extranjero argumentando que eran de Gadafi. El diario El País entrevista el 21 de julio a uno de los líderes rebeldes libios. Éste exige que les den acceso a esos fondos, según afirma “los colegios abren en septiembre” y no hay fondos; y debido a la congelación de esos recursos -afirma- la gente se muere de hambre. ¿Pero no decían que era dinero que había robado Gadafi? Resulta que los fondos libios que se apropiaron banco y gobiernos occidentales argumentando que los había robado el presidente libio a su pueblo, ahora sus enemigos reconocen que servían para mantener los colegios y para que comieran los ciudadanos.
Operación Milagro
En 2004 se inició una campaña de operaciones quirúrgicas contra la ceguera patrocinada por Venezuela y Cuba que llevaba contabilizados este mes de julio 1.352.643 pacientes latinoamericanos a los que se les había devuelto la vista gratuitamente. Se denomina Operación Milagro y sigue silenciada en los medios occidentales. Mientras eso sucede, periódicos como El Mundo el 22 de julio dedican una página entera a la campaña de un centro oftalmológico catalán privado de elite que se ha desplazado a Kenia cinco días a operar a doscientos keniatas. Vale la pena la comparación: La campaña cubana-venezolana lleva siete años y la privada catalana siete días, la primera más de un millón y medio de pacientes y la segunda doscientos. Para la prensa la gran noticia es la segunda.
Indemnización de los pepinos
Leo en Público el 29 de julio que la UE indemnizará a los Estados por la crisis de los pepinos, es decir, el dinero que perdieron los agricultores por el contagio de la E. coli. Lo curioso es que uno de los países que será indemnizado, con 16 millones, es precisamente Alemania, la nación cuyos gobernantes provocaron la crisis al responsabilizar erróneamente a los pepinos de la enfermedad. Es evidente que los criterios de la distribución del dinero europeo son incomprensibles para nosotros los mortales.
Los nuestros
En Libia hay un bando que está integrado por milicias islamistas y que bombardea televisiones. Lo impresionante es que no es el bando de los malos, es de los buenos, el de la OTAN. El bando de los que luchan -dicen- por la democracia y los derechos humanos. Lo leímos en El País el 31 de julio donde informan de “una milicia de corte islamista que se integra en el ejército insurgente” y en El Mundo el día anterior (“La OTAN destruye parte de la televisión libia para evitar que Gadafi la siga usando”). Al final la OTAN financia islamistas y bombardea televisiones para cumplir la resolución de la ONU de proteger a los libios.
Conocer al líder
Así comienza el artículo de opinión del analista Moisés Naím el 31 de julio: “La mitad de la población venezolana tiene menos de 25 años. Esto significa que la mitad del país no ha conocido un líder distinto de Hugo Chávez, el jefe de Estado del hemisferio occidental que más tiempo lleva en el poder -12 años-”. Lo primero es que esa mitad de menos de 25 años, hasta que llegó a los trece, conoció a otro presidente diferente de Chávez. Mi hijo tiene 12 años y mentiría -igual que Naím- si cuando llegase a los 25 dijera que no conoció a Rodríguez Zapatero. Lo segundo es que además del presidente del país hay más líderes en una sociedad. Y si Moisés Naím piensa que no los hay en Venezuela, razón de más para que siga Chávez.
Cooperando en el Lago Victoria
Supongo que muchos recordarán aquel tremendo documental titulado La pesadilla de Darwin, donde se relataba el saqueo y sobreexplotación que empresas exportadoras estaban haciendo de la fauna del lago Victoria mientras la población local moría de hambre. El 29 de julio leo en Público, en la sección Viajes, los comentarios sobre ese lago, en Uganda, realizados por un cooperante de Ayuda en Acción. Pensé que iba a hacer alguna referencia a las tropelías que se denunciaban en La pesadilla de Darwin, pero no, nos cuenta que allí aprende a comer con las manos, que existe un restaurante magnífico que se llama St. Anthony, que ha probado los saltamontes blancos, que producen una magnífica cerveza que se llama Nile y que se puede “escuchar el sonido de los pájaros, mientras atardece sobre las tranquilas aguas del legendario Lago Victoria. Con cooperantes y reportajes así, África está salvada.
España
El papel del Estado
"Creo que el trabajo para toda la vida, tanto para el funcionario como para la universidad o la educación, es uno de los grandes errores de este país". Es lo que afirmó presidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), Luis Carreto, según leímos en Público el 12 de julio. Parece que el empresario cree que el Estado no debe dedicarse a proporcionar puestos de trabajo, sino a dar más de dos millones de euros al Centro de Iniciativa Empresarial que se estaba inaugurando o regalarles, como ha hecho el Ayuntamiento de Córdoba, el solar.
Diez mil millones
En Público cuentan el 29 de julio que Izquierda Unida ha presentado un plan para crear 400.000 puestos de trabajo en actividades verdes y sociales que tiene un coste de diez mil millones de euros. Por supuesto, será ignorado por el gobierno. Lo curioso es que prácticamente esa cantidad es a lo que se eleva la contribución española al primer rescate de Grecia en el pacto de mayo de 2010 (9.792 millones). O sea, que una vez más está claro que aquí hay dinero para lo que quieren.
La generosidad del Santander
Lo explicaba Juan Carlos Escudier en su columna de Público el 29 de julio. Se refería al supuesto generoso plan presentado por el Banco de Santander por el que a los hipotecados que pierdan su empleo o la cuarta parte de sus ingresos les aplicará una carencia de tres años en sus créditos para que sólo deban pagar los intereses. Según un ejemplo que puso el banco, los 600 euros mensuales de la letra se reducirían a 300 en esos tres años. Se agradece el dato de Escudier, quien aclara que ya todas las entidades aplican esa política de descuento porque les resulta más rentable que iniciar un procedimiento de desahucio. Y, además, los supuestos “beneficiados” del ejemplo expuesto terminan pagando al final 4.000 euros adicionales debido a los tres años que no amortizaron capital.
Pascual Serrano es periodista. Sus últimos libros son ¿El mejor del los mundos? Un paseo crítico por lo que llaman “democracia” (Icaria) y Traficantes de información (Foca)
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miércoles, 3 de agosto de 2011
EE.UU.: OTRA SOLUCIÓN NEOLIBERAL A LA DEUDA
USA: OTRA SOLUCION NEOLIBERAL A LA DEUDA .
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David Brooks
"...Paul Krugman escribió en su columna del New York Times que lo que está ocurriendo es una crisis donde la derecha está haciendo demandas locas, mientras el presidente y los demócratas en el Congreso se doblan hacia atrás para acomodarlos, ofreciendo planes que son todo recorte de gastos y nada de impuestos, planes que están muy a la derecha de la opinión pública...
La gran disputa política sobre la deuda y el déficit presupuestario de las semanas recientes en Washington oculta algo sorprendente detrás del humo de discordia, ataques retóricos entre y dentro de los dos partidos y tanta atención sobre la polarización política: existe entre las cúpulas políticas un consenso que está a la derecha de la opinión pública.
Por ello, desde hace días, los expertos y analistas confiaban en que los adultos de Washington lograrían poner fin a esta crisis fabricada (Estados Unidos no está a punto de entrar en bancarrota, aún es el país más rico del mundo y obviamente tiene los recursos para pagar las operaciones de su gobierno).
Desde hace más de una semana, líderes demócratas y republicanos han indicado que no hay mucha diferencia entre sus propuestas, y que un acuerdo está al alcance. Todas estas iniciativas incluyen severos recortes a programas sociales y muy pocos recursos, si acaso, a medidas para incrementar el ingreso (a través de impuestos a los más ricos, por ejemplo).
Algunos sugieren que la mejor manera de caracterizar esta coyuntura es con la broma de que sí hay una luz al final del túnel, pero es la de un tren que viene para aplastarnos a todos.
Washington es disfuncional, fue el coro entre observadores, ciudadanos y hasta los mismos políticos que estaban en medio de la disputa que captó la atención mundial al prolongarse el debate para elevar el techo de la deuda federal hasta las últimas horas.
Sin embargo, detrás del escenario se estaba negociando algo más que el techo de la deuda. Las cúpulas de ambos partidos elaboran un acuerdo que en esencia es la receta neoliberal de reducir aún más el sistema de bienestar social a cambio de satisfacer las demandas de Wall Street y los dueños del crédito mundial. O sea, mayor austeridad a nombre de algo llamado responsabilidad fiscal.
Cuando uno de cada seis estadunidenses está desempleado, hay mayor pobreza, la crisis hipotecaria no tiene solución y nuevas estadísticas oficiales destacan que la gran recesión de 2007 a 2009 fue más profunda y amplia de lo sospechado, y la recuperación actual más frágil de lo pensado, prominentes economistas como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz advierten que las recetas propuestas por la cúpula política para abordar el asunto de la deuda y el déficit sólo empeorarán la situación. El empleo y estímulo económico, argumentan, es la clave, no el déficit, en coyunturas como ésta.
Pero Barack Obama y los republicanos han definido el déficit como el punto central del momento. La desaparición del desempleo en el discurso de la élite política y su sustitución por el pánico del déficit es verdaderamente notable, afirma Krugman en su columna del New York Times. Esto, señala, no es compartido por el sentimiento público; encuestas recientes, como una de CBS News/New York Times, registran que las mayorías identifican la economía y empleo como las supremas prioridades; el déficit sólo es mencionado por un 7 por ciento.
El consenso de la cúpula política (de ambos partidos) en Washington es que cualquier acuerdo debe centrarse en mayor austeridad, o sea reducciones en el gasto público, muy parecido a lo que se está aplicando en Europa. Para aquellos que conocen la historia de los años 30, esto es muy familiar, advierte Krugman, y señala que si fracasan las negociaciones sobre la deuda se puede repetir lo de 1931, con el colapso del sistema bancario que profundizó la gran depresión. Pero, si las negociaciones son exitosas, estaremos listos para repetir el gran error de 1937: el giro prematuro a la contracción fiscal que descarriló la recuperación económica y aseguró que la recesión durara hasta que la Segunda Guerra Mundial finalmente ofreció el impulso que necesitaba la economía.
Stiglitz, en los meses recientes, ha subrayado que lo más importante para abordar el déficit presupuestario es la generación del empleo y el crecimiento económico. “Si uno está gastando fondos para inversiones que incrementan la productividad de la economía –infraestructura, tecnología, educación–, eso tiene dos efectos: impulsa el crecimiento económico hoy, pone a la gente a trabajar, pero también incrementa el potencial futuro de la producción económica… eso implica más ingreso de impuestos…. Hay que invertir en el futuro y hacer crecer la economía hoy”, señaló a National Public Radio.
Robert Reich, ex secretario de Trabajo de Bill Clinton y profesor de políticas públicas en la Universidad de California, recuerda que el déficit presupuestario no tiene ninguna relación económica con el límite de deuda. Los republicanos han vinculado las dos cosas y el gobierno de Obama ha jugado ahí, y acusó que los republicanos están usando una votación técnica de rutina sobre el techo de la deuda como manera para tomar como rehén a la nación con su objetivo político de reducir el tamaño de gobierno federal.
Subrayó: “en realidad estamos en una crisis de ‘empleo y crecimiento’, no una crisis del presupuesto. Y la mejor manera de generar empleo y crecimiento es que el gobierno gaste más ahora mismo, no menos”.
Hasta el New York Times está sorprendido y alarmado. En su editorial de este domingo afirmó: dejaremos a los historiadores que expliquen cómo ambos partidos políticos, y muchos estadunidenses, se convencieron de que la austeridad es el camino a la recuperación. Agregó que la situación económica actual requiere de asistencia del gobierno, pero está ocurriendo lo opuesto, y agrega: con una economía débil y tasas de interés bajas, la austeridad no tiene sentido.
Las nuevas estadísticas del gobierno dadas a conocer la semana pasada registraron que la gran recesión fue más grande de lo pensado, y que la recuperación ha sido más anémica de lo reportado inicialmente. También informan que las empresas tuvieron más ganancias, mientras a los trabajadores les fue aún peor.
Las utilidades antes de impuestos de las empresas se incrementaron 264.9 mil millones de dólares a lo largo de los pasados tres años: las más prosperas fueron las del sector financiero.
A la vez, el ingreso personal promedio ajustado por inflación sólo se incrementó 0.6 por ciento entre 2008 y 2010, la mitad de lo antes calculado. Por cierto, el ingreso personal promedio se desplomó 2.3 por ciento en 2009 (se había calculado anteriormente que se había incrementado 0.6 por ciento): fue la primera vez que disminuyó desde 1974 y el desplome más grave desde 1947, informó la agencia Bloomberg.
Los ricos se están haciendo más ricos. Su tasa de impuesto efectivo, en años recientes, se ha reducido al punto más bajo en la historia moderna. De hecho, enfermeras, maestros y bomberos pagan una tasa más alta que algunos multimillonarios, escribió el senador Bernie Sanders en el Wall Street Journal, donde criticó a los republicanos por defender los intereses de los más ricos, y también la decisión de Obama y otros líderes demócratas de proceder en la misma dirección con sus propuestas de recortes para los más necesitados, todo opuesto a la opinión pública mayoritaria.
“En otras palabras, el Congreso está en un camino de hacer justo lo que el pueblo estadunidense no quiere… No es sorprendente, por ello, que el pueblo estadunidense esté tan furioso con lo que pasa en Washington. Yo también.”
Todo esto es producto de lo que Stiglitz llama un sistema del uno por ciento por el uno por ciento y para el uno por ciento, o sea, un sistema político y económico dominado por la capa más rica.
Señala que ese uno por ciento capta ahora casi una cuarta parte del ingreso nacional, y controla 40 por ciento de la riqueza, y los de en medio han visto nulo crecimiento. Todo el crecimiento económico en décadas recientes se ha concentrado en el segmento más rico, resumió en Vanity Fair hace un par de meses. Eso, dice, implica que ejerce un enorme poder sobre la toma de decisiones en este país, y por ello no sorprenden las propuestas de política económica que se están promoviendo en Washington.
Ahí viene el tren.
Cede Obama ante republicanos
Después de una intensa negociación de última hora entre el liderazgo político supremo del país, el presidente Barack Obama anunció en la Casa Blanca, en un mensaje trasmitido en vivo al mundo:líderes de ambos partidos en ambas cámaras han logrado un acuerdo que reducirá el déficit y evitará el incumplimiento (de pagos), que hubiera tenido un efecto devastador sobre nuestra economía.
Apenas 48 horas antes de que el gobierno había advertido que dejaría de poder cumplir con sus obligaciones financieras, Obama informó que el acuerdo eleva el techo de la deuda (actualmente de 14.3 billones de dólares) y propone aproximadamente 2.5 billones en recortes del gasto público a lo largo de los próximos 10 años. Aunque, dijo, no es el acuerdo que hubiera deseado, logra poner fin a un proceso que fue demasiado largoy desordenado.
Obama instó a los legisladores a aprobar la propuesta negociada en los próximos días. El acuerdo tendrá que ser sujeto a un voto en las dos cámaras del Congreso y después promulgado por Obama, proceso que comenzará este lunes.
Qué tanto dure el proceso dependerá de las dificultades en negociar suficientes votos para la aprobación del acuerdo, sobre todo en la Cámara de Representantes. Ahí, tanto legisladores demócratas liberales como algunos republicanos ultraconservadores han expresado su renuencia a votar en favor del acuerdo.
El acuerdo incluye una primera etapa de recortes de poco menos de un billón de dólares en el gasto federal, y establece una comisión bipartidista para recomendar otros 1.5 billones de dólares más en recortes al presupuesto, que serán aplicados más tarde por acción legislativa o de manera automática (si el Congreso falla en actuar), los cuales afectarán desde el gasto militar hasta los programas sociales.
Pocas horas antes, con indicios de un acuerdo inminente, cambió el clima en Washington y Wall Street al percibirse que la cúpula política estaba finalmente a punto de resolver lo que se convirtió casi en una crisis nacional. Los mercados financieros empezaron a responder de manera positiva ante la expectativa del anuncio de un acuerdo y una votación legislativa sobre el asunto.
Pero las consecuencias políticas continuarán manifestándose de aquí en adelante. Después de semanas de intensa disputa sobre el asunto, que alarmó a los mercados financieros y fastidió a los ciudadanos, el espectáculo político en Washington podría tener severas consecuencias electorales tanto para el presidente Obama como para el liderazgo republicano.
De hecho, para algunos analistas, todo esto fue más teatro político con fines electorales que una disputa por el asunto de la deuda. Elevar ese techo es casi siempre un procedimiento automático, y se ha hecho en promedio casi dos veces al año desde 1940 sin nada parecido a lo que ocurrió en esta ocasión, señalan.
Más bien, demócratas y republicanos aceptaron vincular el tema de la deuda con el asunto siempre espinoso del presupuesto federal.
A lo largo de la disputa siempre había un consenso básico entre líderes demócratas y republicanos sobre una receta de recortes masivos al gasto público para abordar el tema del déficit presupuestario. El desacuerdo fue más bien sobre el tamaño y rubros de la reducción del gasto.
El propio presidente Obama demostró, desde hace semanas, su disposición a ceder ante demandas republicanas de reducciones incluso en programas sociales para los más necesitados, como el Medicare y el Seguro Social, y no insistir en un incremento sustancial de los impuestos de los más ricos para abordar el déficit (esto a pesar de que 72 por ciento de los estadunidenses favorece justo lo opuesto: más impuestos sobre los más ricos para abordar el déficit, según una encuesta reciente del Washington Post/ABC News).
Con ello, Obama ha provocado ira entre sus propias bases. Críticos señalan que las concesiones de Obama y el liderazgo demócrata están a laderecha hasta de algunos republicanos moderados, tanto así que uno de los encargados de política económica del presidente Ronald Reagan, Bruce Bartlett, expresó su sorpresa y concluyó que en los hechos Obama es en esencia un conservador moderado.
Pero el liderazgo republicano también enfrentó problemas con un sector de su base cada vez más poderoso, la corriente ultraconservadora identificada con el llamado Tea Party, que casi logró derrotar la iniciativa del propio líder en la Cámara, John Boehner, y puso en jaque su autoridad.
Los aproximadamente 80 legisladores ligados al Tea Partydefendieron su principio ideológico de reducir al máximo el gobierno y los programas de bienestar social, a tal punto que descarrilaron las negociaciones entre las cúpulas de ambos partidos durante semanas.
Paul Krugman escribió en su columna del New York Times que lo que está ocurriendo es una crisis donde la derecha está haciendo demandas locas, mientras el presidente y los demócratas en el Congreso se doblan hacia atrás para acomodarlos, ofreciendo planes que son todo recorte de gastos y nada de impuestos, planes que están muy a la derecha de la opinión pública.
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David Brooks
"...Paul Krugman escribió en su columna del New York Times que lo que está ocurriendo es una crisis donde la derecha está haciendo demandas locas, mientras el presidente y los demócratas en el Congreso se doblan hacia atrás para acomodarlos, ofreciendo planes que son todo recorte de gastos y nada de impuestos, planes que están muy a la derecha de la opinión pública...
La gran disputa política sobre la deuda y el déficit presupuestario de las semanas recientes en Washington oculta algo sorprendente detrás del humo de discordia, ataques retóricos entre y dentro de los dos partidos y tanta atención sobre la polarización política: existe entre las cúpulas políticas un consenso que está a la derecha de la opinión pública.
Por ello, desde hace días, los expertos y analistas confiaban en que los adultos de Washington lograrían poner fin a esta crisis fabricada (Estados Unidos no está a punto de entrar en bancarrota, aún es el país más rico del mundo y obviamente tiene los recursos para pagar las operaciones de su gobierno).
Desde hace más de una semana, líderes demócratas y republicanos han indicado que no hay mucha diferencia entre sus propuestas, y que un acuerdo está al alcance. Todas estas iniciativas incluyen severos recortes a programas sociales y muy pocos recursos, si acaso, a medidas para incrementar el ingreso (a través de impuestos a los más ricos, por ejemplo).
Algunos sugieren que la mejor manera de caracterizar esta coyuntura es con la broma de que sí hay una luz al final del túnel, pero es la de un tren que viene para aplastarnos a todos.
Washington es disfuncional, fue el coro entre observadores, ciudadanos y hasta los mismos políticos que estaban en medio de la disputa que captó la atención mundial al prolongarse el debate para elevar el techo de la deuda federal hasta las últimas horas.
Sin embargo, detrás del escenario se estaba negociando algo más que el techo de la deuda. Las cúpulas de ambos partidos elaboran un acuerdo que en esencia es la receta neoliberal de reducir aún más el sistema de bienestar social a cambio de satisfacer las demandas de Wall Street y los dueños del crédito mundial. O sea, mayor austeridad a nombre de algo llamado responsabilidad fiscal.
Cuando uno de cada seis estadunidenses está desempleado, hay mayor pobreza, la crisis hipotecaria no tiene solución y nuevas estadísticas oficiales destacan que la gran recesión de 2007 a 2009 fue más profunda y amplia de lo sospechado, y la recuperación actual más frágil de lo pensado, prominentes economistas como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz advierten que las recetas propuestas por la cúpula política para abordar el asunto de la deuda y el déficit sólo empeorarán la situación. El empleo y estímulo económico, argumentan, es la clave, no el déficit, en coyunturas como ésta.
Pero Barack Obama y los republicanos han definido el déficit como el punto central del momento. La desaparición del desempleo en el discurso de la élite política y su sustitución por el pánico del déficit es verdaderamente notable, afirma Krugman en su columna del New York Times. Esto, señala, no es compartido por el sentimiento público; encuestas recientes, como una de CBS News/New York Times, registran que las mayorías identifican la economía y empleo como las supremas prioridades; el déficit sólo es mencionado por un 7 por ciento.
El consenso de la cúpula política (de ambos partidos) en Washington es que cualquier acuerdo debe centrarse en mayor austeridad, o sea reducciones en el gasto público, muy parecido a lo que se está aplicando en Europa. Para aquellos que conocen la historia de los años 30, esto es muy familiar, advierte Krugman, y señala que si fracasan las negociaciones sobre la deuda se puede repetir lo de 1931, con el colapso del sistema bancario que profundizó la gran depresión. Pero, si las negociaciones son exitosas, estaremos listos para repetir el gran error de 1937: el giro prematuro a la contracción fiscal que descarriló la recuperación económica y aseguró que la recesión durara hasta que la Segunda Guerra Mundial finalmente ofreció el impulso que necesitaba la economía.
Stiglitz, en los meses recientes, ha subrayado que lo más importante para abordar el déficit presupuestario es la generación del empleo y el crecimiento económico. “Si uno está gastando fondos para inversiones que incrementan la productividad de la economía –infraestructura, tecnología, educación–, eso tiene dos efectos: impulsa el crecimiento económico hoy, pone a la gente a trabajar, pero también incrementa el potencial futuro de la producción económica… eso implica más ingreso de impuestos…. Hay que invertir en el futuro y hacer crecer la economía hoy”, señaló a National Public Radio.
Robert Reich, ex secretario de Trabajo de Bill Clinton y profesor de políticas públicas en la Universidad de California, recuerda que el déficit presupuestario no tiene ninguna relación económica con el límite de deuda. Los republicanos han vinculado las dos cosas y el gobierno de Obama ha jugado ahí, y acusó que los republicanos están usando una votación técnica de rutina sobre el techo de la deuda como manera para tomar como rehén a la nación con su objetivo político de reducir el tamaño de gobierno federal.
Subrayó: “en realidad estamos en una crisis de ‘empleo y crecimiento’, no una crisis del presupuesto. Y la mejor manera de generar empleo y crecimiento es que el gobierno gaste más ahora mismo, no menos”.
Hasta el New York Times está sorprendido y alarmado. En su editorial de este domingo afirmó: dejaremos a los historiadores que expliquen cómo ambos partidos políticos, y muchos estadunidenses, se convencieron de que la austeridad es el camino a la recuperación. Agregó que la situación económica actual requiere de asistencia del gobierno, pero está ocurriendo lo opuesto, y agrega: con una economía débil y tasas de interés bajas, la austeridad no tiene sentido.
Las nuevas estadísticas del gobierno dadas a conocer la semana pasada registraron que la gran recesión fue más grande de lo pensado, y que la recuperación ha sido más anémica de lo reportado inicialmente. También informan que las empresas tuvieron más ganancias, mientras a los trabajadores les fue aún peor.
Las utilidades antes de impuestos de las empresas se incrementaron 264.9 mil millones de dólares a lo largo de los pasados tres años: las más prosperas fueron las del sector financiero.
A la vez, el ingreso personal promedio ajustado por inflación sólo se incrementó 0.6 por ciento entre 2008 y 2010, la mitad de lo antes calculado. Por cierto, el ingreso personal promedio se desplomó 2.3 por ciento en 2009 (se había calculado anteriormente que se había incrementado 0.6 por ciento): fue la primera vez que disminuyó desde 1974 y el desplome más grave desde 1947, informó la agencia Bloomberg.
Los ricos se están haciendo más ricos. Su tasa de impuesto efectivo, en años recientes, se ha reducido al punto más bajo en la historia moderna. De hecho, enfermeras, maestros y bomberos pagan una tasa más alta que algunos multimillonarios, escribió el senador Bernie Sanders en el Wall Street Journal, donde criticó a los republicanos por defender los intereses de los más ricos, y también la decisión de Obama y otros líderes demócratas de proceder en la misma dirección con sus propuestas de recortes para los más necesitados, todo opuesto a la opinión pública mayoritaria.
“En otras palabras, el Congreso está en un camino de hacer justo lo que el pueblo estadunidense no quiere… No es sorprendente, por ello, que el pueblo estadunidense esté tan furioso con lo que pasa en Washington. Yo también.”
Todo esto es producto de lo que Stiglitz llama un sistema del uno por ciento por el uno por ciento y para el uno por ciento, o sea, un sistema político y económico dominado por la capa más rica.
Señala que ese uno por ciento capta ahora casi una cuarta parte del ingreso nacional, y controla 40 por ciento de la riqueza, y los de en medio han visto nulo crecimiento. Todo el crecimiento económico en décadas recientes se ha concentrado en el segmento más rico, resumió en Vanity Fair hace un par de meses. Eso, dice, implica que ejerce un enorme poder sobre la toma de decisiones en este país, y por ello no sorprenden las propuestas de política económica que se están promoviendo en Washington.
Ahí viene el tren.
Cede Obama ante republicanos
Después de una intensa negociación de última hora entre el liderazgo político supremo del país, el presidente Barack Obama anunció en la Casa Blanca, en un mensaje trasmitido en vivo al mundo:líderes de ambos partidos en ambas cámaras han logrado un acuerdo que reducirá el déficit y evitará el incumplimiento (de pagos), que hubiera tenido un efecto devastador sobre nuestra economía.
Apenas 48 horas antes de que el gobierno había advertido que dejaría de poder cumplir con sus obligaciones financieras, Obama informó que el acuerdo eleva el techo de la deuda (actualmente de 14.3 billones de dólares) y propone aproximadamente 2.5 billones en recortes del gasto público a lo largo de los próximos 10 años. Aunque, dijo, no es el acuerdo que hubiera deseado, logra poner fin a un proceso que fue demasiado largoy desordenado.
Obama instó a los legisladores a aprobar la propuesta negociada en los próximos días. El acuerdo tendrá que ser sujeto a un voto en las dos cámaras del Congreso y después promulgado por Obama, proceso que comenzará este lunes.
Qué tanto dure el proceso dependerá de las dificultades en negociar suficientes votos para la aprobación del acuerdo, sobre todo en la Cámara de Representantes. Ahí, tanto legisladores demócratas liberales como algunos republicanos ultraconservadores han expresado su renuencia a votar en favor del acuerdo.
El acuerdo incluye una primera etapa de recortes de poco menos de un billón de dólares en el gasto federal, y establece una comisión bipartidista para recomendar otros 1.5 billones de dólares más en recortes al presupuesto, que serán aplicados más tarde por acción legislativa o de manera automática (si el Congreso falla en actuar), los cuales afectarán desde el gasto militar hasta los programas sociales.
Pocas horas antes, con indicios de un acuerdo inminente, cambió el clima en Washington y Wall Street al percibirse que la cúpula política estaba finalmente a punto de resolver lo que se convirtió casi en una crisis nacional. Los mercados financieros empezaron a responder de manera positiva ante la expectativa del anuncio de un acuerdo y una votación legislativa sobre el asunto.
Pero las consecuencias políticas continuarán manifestándose de aquí en adelante. Después de semanas de intensa disputa sobre el asunto, que alarmó a los mercados financieros y fastidió a los ciudadanos, el espectáculo político en Washington podría tener severas consecuencias electorales tanto para el presidente Obama como para el liderazgo republicano.
De hecho, para algunos analistas, todo esto fue más teatro político con fines electorales que una disputa por el asunto de la deuda. Elevar ese techo es casi siempre un procedimiento automático, y se ha hecho en promedio casi dos veces al año desde 1940 sin nada parecido a lo que ocurrió en esta ocasión, señalan.
Más bien, demócratas y republicanos aceptaron vincular el tema de la deuda con el asunto siempre espinoso del presupuesto federal.
A lo largo de la disputa siempre había un consenso básico entre líderes demócratas y republicanos sobre una receta de recortes masivos al gasto público para abordar el tema del déficit presupuestario. El desacuerdo fue más bien sobre el tamaño y rubros de la reducción del gasto.
El propio presidente Obama demostró, desde hace semanas, su disposición a ceder ante demandas republicanas de reducciones incluso en programas sociales para los más necesitados, como el Medicare y el Seguro Social, y no insistir en un incremento sustancial de los impuestos de los más ricos para abordar el déficit (esto a pesar de que 72 por ciento de los estadunidenses favorece justo lo opuesto: más impuestos sobre los más ricos para abordar el déficit, según una encuesta reciente del Washington Post/ABC News).
Con ello, Obama ha provocado ira entre sus propias bases. Críticos señalan que las concesiones de Obama y el liderazgo demócrata están a laderecha hasta de algunos republicanos moderados, tanto así que uno de los encargados de política económica del presidente Ronald Reagan, Bruce Bartlett, expresó su sorpresa y concluyó que en los hechos Obama es en esencia un conservador moderado.
Pero el liderazgo republicano también enfrentó problemas con un sector de su base cada vez más poderoso, la corriente ultraconservadora identificada con el llamado Tea Party, que casi logró derrotar la iniciativa del propio líder en la Cámara, John Boehner, y puso en jaque su autoridad.
Los aproximadamente 80 legisladores ligados al Tea Partydefendieron su principio ideológico de reducir al máximo el gobierno y los programas de bienestar social, a tal punto que descarrilaron las negociaciones entre las cúpulas de ambos partidos durante semanas.
Paul Krugman escribió en su columna del New York Times que lo que está ocurriendo es una crisis donde la derecha está haciendo demandas locas, mientras el presidente y los demócratas en el Congreso se doblan hacia atrás para acomodarlos, ofreciendo planes que son todo recorte de gastos y nada de impuestos, planes que están muy a la derecha de la opinión pública.
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LA CRISIS DE LA DEUDA PÚBLICA: ¿QUÉ CRISIS?
La crisis de la deuda pública: ¿qué crisis?
Economia política, Europa, Neoliberalismo y Globalización
Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 25 de julio de 2011
Este artículo señala que el mal llamado “problema de la deuda pública” no se debe a causas económicas, fiscales o financieras sino a causas políticas, es decir, al intento neoliberal de crear una moneda única –el euro- en ausencia de un Estado que lo respalde. El artículo compara la estabilidad del dólar (detrás del cual existe el gobierno federal) con la inestabilidad del euro (resultado de la inexistencia de un Estado europeo que lo sustente).
Es importante no perder la perspectiva de lo que ocurre en la Eurozona, pues la avalancha neoliberal reproducida a través de los medios de mayor difusión es tal que a veces es difícil ver la realidad tal como es a través de tanta desinformación. Veamos los datos. Y el primero que aparece con toda claridad es que ni la Unión Europea (UE), ni la Eurozona tienen ningún problema de deuda pública. En realidad, la deuda pública promedio de la UE y de la Eurozona es más baja que la existente en EEUU. Es más, dentro de EEUU, el déficit y la deuda pública de California es mayor que el déficit y la deuda pública de Grecia, dentro de la Eurozona. Es importante que estos datos se conozcan porque el nivel de alarma sobre el nivel de la deuda pública en la Unión Europea ha alcanzado niveles totalmente desproporcionados.
¿Cuál es, pues, el problema? La respuesta es fácil de ver, aunque usted, lector, no la verá en los medios de mayor difusión, y es que el mal llamado “problema de la deuda” reside en causas políticas, más que económicas o financieras.
De nuevo, veamos los datos. Los intereses de la deuda de algunos países europeos en la periferia de la Eurozona (los mal llamados PIGS) son muy elevados, forzando a los estados de estos países a pagar cantidades exuberantes y claramente desorbitadas, que consumen muchos recursos públicos que se podrían utilizar en otras actividades como, por ejemplo, en sanidad o educación públicas (que están muy poco financiadas en estos países).
Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿cómo puede ser que Grecia tenga que pagar intereses tan altos y California no? Pues la respuesta es que EEUU tiene un gobierno federal que ayuda a California a través de una serie de medidas realizadas por un conjunto de instituciones (incluido el Banco Central Estadounidense, llamado en inglés The Federal Reserve Board) que no existen en la Eurozona, ni tampoco en la Unión Europea. Ahí está la raíz del problema. Y no existen porque la banca (que tiene nombres y apellidos concretos) en los países de la UE y sobre todo en el establishment europeo (el Consejo de Europa, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) tiene un enorme poder sobre las instituciones políticas y no permite que se establezcan. Así de claro. Lo que está ocurriendo en la UE es algo similar a lo que ocurriría en EEUU en caso de que, a pesar de que los cincuenta estados que componen EEUU tienen la misma moneda (el dólar), no hubiera un gobierno federal que se responsabilizara de ello. Por muy extraño que ello parezca, esto es precisamente lo que está ocurriendo en la Unión Europea y en la Eurozona. Es el sueño del pensamiento neoliberal (que es la ideología sobre todo del capital financiero), que consiste en eliminar el estado o disminuir sus responsabilidades al mínimo (excepto cuando se trata de ayudas para salvar a la banca).
El Banco Central Europeo no es un Banco Central
El lector podrá indicar que la UE tiene ya un Banco Central, el Banco Central Europeo, BCE. Pero, por extraño que parezca, tal entidad no es un Banco Central. En realidad, es un lobby de la banca y, muy en particular, de la banca alemana. Llega a tal extremo, que el BCE presta (en realidad, casi regala, dinero, pues los intereses son bajísimos, un 1%) a los bancos privados, pero no a los estados con dificultades, como son los estados periféricos de la Eurozona. Es cierto que recientemente ha comprado a regañadientes bonos de los estados con dificultades, pero no los puede comprar directamente a los estados, sino que tiene que hacerlo comprando tales bonos públicos a los bancos, algo que beneficia a los bancos que se engullen un buen bocado. ¿Le parece injusto? Sí, lo es, y es mucho más que suficiente para indignarse. Pero lo mismo ocurre en España, donde una entidad pública, ICO, ha estado prestando 20.000 millones de euros, no directamente, sino a través de bancos como el Santander y el BBVA, que se han ido enriqueciendo todavía más con las consiguientes comisiones. ¿Por qué el estado necesita de la banca privada? En realidad, no la necesita. Podría, y debería, establecer un sistema bancario público, como solía tener, que funcionaba mejor, por cierto, que el sistema privado actual
En realidad, si los gobiernos quisieran, el problema de la deuda pública se resolvería rápida y fácilmente. La UE podría establecer unos bonos propios, llamados eurobonos, que se venderían muy bien pues, recuerde que la UE no tiene un problema de deuda pública. Son sólo los países periféricos que tienen tal problema. Y la UE podría permitir que la deuda nacional de estos países periféricos se convirtiera en eurobonos. Los especuladores dejarían de amenazar a aquellos países, de la misma manera que no se especula en contra del dólar, en contra de EEUU o en contra de California. La UE podría establecer una Autoridad Pública Financiera que crease los bonos que serían comprados y gestionados por el BCE que, por cierto, debería transformarse en un Banco Público, responsable a las autoridades electas y representativas de la Unión Europea, incluido el Parlamento Europeo, que debería tener mucho más poder del que tiene ahora.
Y los Bancos Centrales de cada país (hoy también lobbies de los bancos de aquellos países) deberían regular, supervisar e intervenir el sistema financiero nacional (que en teoría aparece en su narrativa, pero no en la práctica), estimulando y facilitando, como he dicho en el párrafo anterior, el establecimiento de bancos públicos que tuvieran como objetivo principal ofrecer créditos a personas y a empresas, en lugar de aumentar los beneficios de los accionistas. La banca privada ya ha mostrado que este último objetivo entra frecuentemente en conflicto con la provisión de crédito. La irresponsabilidad e incompetencia de la banca privada no la hace acreedora del espacio económico que ocupa en España.
Es más que suficiente para indignarse
Hace falta una movilización general, que rompa con la enorme influencia de la banca en las instituciones políticas del país. De ahí la enorme valía del movimiento 15-M, en su exigencia de democratizar al estado español, un estado escasamente democrático, que parece representar más a los intereses financieros y a los intereses de la gran patronal que los intereses de la población, y muy en particular de las clases populares. Y la evidencia accesible documenta ampliamente ese hecho. La representatividad, eje de un sistema democrático, está muy limitada en España, resultado de un sistema electoral muy sesgado a favor de las fuerzas conservadoras y los intereses económicos, financieros y mediáticos que éstas representan. De ahí que lleven razón aquellos del movimiento 15-M al indicar que la clase política “no les representa”. Aún cuando tal dicho es una simplificación, en parte lingüista, pues incluye en la clase política a partidos políticos que están siendo marginados y discriminados por los establishments políticos y mediáticos, el mensaje que aquel eslogan subraya es que la clase política dominante no les representa. Es difícil poner en duda esta afirmación, tal como hizo recientemente el predecible Fernando Savater, quien con el estilo vulgar, grosero y ofensivo que le caracteriza, acusó al movimiento 15-M (a los que definió como un “hatajo de mastuerzos”) de no entender la democracia española, subrayando que sí que les representa. Me temo que tal autor conoce la realidad española peor que los indignados del 15-M. El hecho de que grandes sectores de la población no estén ni se sientan representados por los que toman o tomarán decisiones altamente impopulares, es un problema grave para la democracia incompleta que tenemos.
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Economia política, Europa, Neoliberalismo y Globalización
Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 25 de julio de 2011
Este artículo señala que el mal llamado “problema de la deuda pública” no se debe a causas económicas, fiscales o financieras sino a causas políticas, es decir, al intento neoliberal de crear una moneda única –el euro- en ausencia de un Estado que lo respalde. El artículo compara la estabilidad del dólar (detrás del cual existe el gobierno federal) con la inestabilidad del euro (resultado de la inexistencia de un Estado europeo que lo sustente).
Es importante no perder la perspectiva de lo que ocurre en la Eurozona, pues la avalancha neoliberal reproducida a través de los medios de mayor difusión es tal que a veces es difícil ver la realidad tal como es a través de tanta desinformación. Veamos los datos. Y el primero que aparece con toda claridad es que ni la Unión Europea (UE), ni la Eurozona tienen ningún problema de deuda pública. En realidad, la deuda pública promedio de la UE y de la Eurozona es más baja que la existente en EEUU. Es más, dentro de EEUU, el déficit y la deuda pública de California es mayor que el déficit y la deuda pública de Grecia, dentro de la Eurozona. Es importante que estos datos se conozcan porque el nivel de alarma sobre el nivel de la deuda pública en la Unión Europea ha alcanzado niveles totalmente desproporcionados.
¿Cuál es, pues, el problema? La respuesta es fácil de ver, aunque usted, lector, no la verá en los medios de mayor difusión, y es que el mal llamado “problema de la deuda” reside en causas políticas, más que económicas o financieras.
De nuevo, veamos los datos. Los intereses de la deuda de algunos países europeos en la periferia de la Eurozona (los mal llamados PIGS) son muy elevados, forzando a los estados de estos países a pagar cantidades exuberantes y claramente desorbitadas, que consumen muchos recursos públicos que se podrían utilizar en otras actividades como, por ejemplo, en sanidad o educación públicas (que están muy poco financiadas en estos países).
Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿cómo puede ser que Grecia tenga que pagar intereses tan altos y California no? Pues la respuesta es que EEUU tiene un gobierno federal que ayuda a California a través de una serie de medidas realizadas por un conjunto de instituciones (incluido el Banco Central Estadounidense, llamado en inglés The Federal Reserve Board) que no existen en la Eurozona, ni tampoco en la Unión Europea. Ahí está la raíz del problema. Y no existen porque la banca (que tiene nombres y apellidos concretos) en los países de la UE y sobre todo en el establishment europeo (el Consejo de Europa, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) tiene un enorme poder sobre las instituciones políticas y no permite que se establezcan. Así de claro. Lo que está ocurriendo en la UE es algo similar a lo que ocurriría en EEUU en caso de que, a pesar de que los cincuenta estados que componen EEUU tienen la misma moneda (el dólar), no hubiera un gobierno federal que se responsabilizara de ello. Por muy extraño que ello parezca, esto es precisamente lo que está ocurriendo en la Unión Europea y en la Eurozona. Es el sueño del pensamiento neoliberal (que es la ideología sobre todo del capital financiero), que consiste en eliminar el estado o disminuir sus responsabilidades al mínimo (excepto cuando se trata de ayudas para salvar a la banca).
El Banco Central Europeo no es un Banco Central
El lector podrá indicar que la UE tiene ya un Banco Central, el Banco Central Europeo, BCE. Pero, por extraño que parezca, tal entidad no es un Banco Central. En realidad, es un lobby de la banca y, muy en particular, de la banca alemana. Llega a tal extremo, que el BCE presta (en realidad, casi regala, dinero, pues los intereses son bajísimos, un 1%) a los bancos privados, pero no a los estados con dificultades, como son los estados periféricos de la Eurozona. Es cierto que recientemente ha comprado a regañadientes bonos de los estados con dificultades, pero no los puede comprar directamente a los estados, sino que tiene que hacerlo comprando tales bonos públicos a los bancos, algo que beneficia a los bancos que se engullen un buen bocado. ¿Le parece injusto? Sí, lo es, y es mucho más que suficiente para indignarse. Pero lo mismo ocurre en España, donde una entidad pública, ICO, ha estado prestando 20.000 millones de euros, no directamente, sino a través de bancos como el Santander y el BBVA, que se han ido enriqueciendo todavía más con las consiguientes comisiones. ¿Por qué el estado necesita de la banca privada? En realidad, no la necesita. Podría, y debería, establecer un sistema bancario público, como solía tener, que funcionaba mejor, por cierto, que el sistema privado actual
En realidad, si los gobiernos quisieran, el problema de la deuda pública se resolvería rápida y fácilmente. La UE podría establecer unos bonos propios, llamados eurobonos, que se venderían muy bien pues, recuerde que la UE no tiene un problema de deuda pública. Son sólo los países periféricos que tienen tal problema. Y la UE podría permitir que la deuda nacional de estos países periféricos se convirtiera en eurobonos. Los especuladores dejarían de amenazar a aquellos países, de la misma manera que no se especula en contra del dólar, en contra de EEUU o en contra de California. La UE podría establecer una Autoridad Pública Financiera que crease los bonos que serían comprados y gestionados por el BCE que, por cierto, debería transformarse en un Banco Público, responsable a las autoridades electas y representativas de la Unión Europea, incluido el Parlamento Europeo, que debería tener mucho más poder del que tiene ahora.
Y los Bancos Centrales de cada país (hoy también lobbies de los bancos de aquellos países) deberían regular, supervisar e intervenir el sistema financiero nacional (que en teoría aparece en su narrativa, pero no en la práctica), estimulando y facilitando, como he dicho en el párrafo anterior, el establecimiento de bancos públicos que tuvieran como objetivo principal ofrecer créditos a personas y a empresas, en lugar de aumentar los beneficios de los accionistas. La banca privada ya ha mostrado que este último objetivo entra frecuentemente en conflicto con la provisión de crédito. La irresponsabilidad e incompetencia de la banca privada no la hace acreedora del espacio económico que ocupa en España.
Es más que suficiente para indignarse
Hace falta una movilización general, que rompa con la enorme influencia de la banca en las instituciones políticas del país. De ahí la enorme valía del movimiento 15-M, en su exigencia de democratizar al estado español, un estado escasamente democrático, que parece representar más a los intereses financieros y a los intereses de la gran patronal que los intereses de la población, y muy en particular de las clases populares. Y la evidencia accesible documenta ampliamente ese hecho. La representatividad, eje de un sistema democrático, está muy limitada en España, resultado de un sistema electoral muy sesgado a favor de las fuerzas conservadoras y los intereses económicos, financieros y mediáticos que éstas representan. De ahí que lleven razón aquellos del movimiento 15-M al indicar que la clase política “no les representa”. Aún cuando tal dicho es una simplificación, en parte lingüista, pues incluye en la clase política a partidos políticos que están siendo marginados y discriminados por los establishments políticos y mediáticos, el mensaje que aquel eslogan subraya es que la clase política dominante no les representa. Es difícil poner en duda esta afirmación, tal como hizo recientemente el predecible Fernando Savater, quien con el estilo vulgar, grosero y ofensivo que le caracteriza, acusó al movimiento 15-M (a los que definió como un “hatajo de mastuerzos”) de no entender la democracia española, subrayando que sí que les representa. Me temo que tal autor conoce la realidad española peor que los indignados del 15-M. El hecho de que grandes sectores de la población no estén ni se sientan representados por los que toman o tomarán decisiones altamente impopulares, es un problema grave para la democracia incompleta que tenemos.
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Vicenç Navarro
martes, 2 de agosto de 2011
¿BIOMASA O BIOMASACRE?
¿Biomasa o biomasacre?
Silvia Ribeiro · · · · ·
31/07/11
Con creciente entusiasmo, empresas, políticos y algunos científicos nos hablan de cómo se van a resolver los desastres ambientales, la crisis energética y climática, y hasta el hambre, con el uso de biomasa en lugar de combustibles fósiles. Se presenta como un elemento fundamental de una transición a una nueva economía verde, y por estar basada en materiales biológicos, parecería que es más sustentable y beneficiosa para el ambiente. Al fin, suena bien comer en un plato hecho de maíz o papa en lugar de plástico, conducir automóviles con biocombustibles o hasta volar en aviones con bioturbosina. No hay duda que es urgente salir de la civilización petrolera, ¿pero será esta nueva ola de apropiación de la biomasa realmente sustentable?
Un aspecto de esta nueva economía de la biomasa, el de los agro-combustibles, ha sido ampliamente criticado, entre muchos otros problemas, porque se ha documentado que es el factor principal de aumento del precio de los alimentos. Con toda la gravedad que esto implica, es apenas la punta del iceberg de los impactos que tendría el aumento masivo de uso de la biomasa del planeta, para combustibles y otros usos industriales.
Actualmente, 24 por ciento de la biomasa terrestre global está mercantilizada. En juego está la apropiación y mercantilización de 76 por ciento restante, aparte de la biomasa marina. Un factor clave para ello son los nuevos instrumentos tecnológicos, como la biología sintética, que está diseñando microorganismos sintéticos capaces de digerir celulosa en forma más eficiente (actualmente el proceso es costoso y gasta más energía de la que genera). Esto es clave para convertir virtualmente cualquier vegetal en la materia prima de nuevos polímeros que podrían usarse para combustibles, farmacéuticos, plásticos y muchas otras sustancias industriales. El potencial de ganancias es enorme y por ello los actores son las empresas más grandes del planeta: las principales trasnacionales de los agronegocios y plantaciones de árboles (Cargill, ADM, Bunge, Cosan, Stora Enso, Weyerhauser), grandes petroleras, químicas y farmacéuticas (BP, Shell, Total Oil, Chevron, Exxon, DuPont, Basf) junto a trasnacionales de biotecnología, nanotecnología y software (Monsanto, Syngenta, Amyris, Synthetic Genomics, Genencor, Novozymes) y otras.
Dentro del término biomasa se incluyen desde bosques y arbustos a cultivos y algas, así como bagazos y restos de cosecha. O sea, toda materia vegetal cultivada o natural. Los que promueven estos nuevos usos de la biomasa, suelen poner el acento en el uso de restos y bagazos, como si fueran algo marginal, que no tiene ninguna utilidad, lo cual ignora por ejemplo, que son una de las pocas fuentes de devolución de materia orgánica y nutrientes a los suelos, cuya erosión es un gran problema. Además, pese a que dicen que usarán restos, lo cierto es que los emprendimientos actuales para producir plásticos y combustibles basados en biología sintética (ya en marcha en biorrefinerías en Estados Unidos y Brasil con la participación de Amyris y otras empresas), se basan en el uso de plantaciones industriales de maíz y caña de azúcar.
Nos dicen también, que la biomasa es una fuente natural, que siempre fue la base del sustento humano, que es renovable, abundante y que usando solamente la parte celulósica y no comestible, se evitará la competencia con la producción de alimentos.
Sin embargo, todo esto no son más que afirmaciones engañosas para disfrazar la debacle venidera. Para empezar, ocultan que se trata de aumentar en forma exponencial las plantaciones industriales de monocultivos de árboles y otros, como piñón (jatropha), higuerilla (ricino), etcétera. Esto es una amenaza a la biodiversidad y disputa tierra, agua y nutrientes de los cultivos alimentarios, además de expulsar a los campesinos de sus territorios y empujarlos a abandonar sus cultivos tradicionales.
Además, aunque 24 por ciento de mercantilización de la biomasa nos pueda parecer poco, en realidad según datos del Global Footprint Network (que calcula la huella ecológica que dejan diferentes actividades en el planeta), ya hemos sobrepasado la capacidad de recuperación y renovación de la biomasa en su propio ritmo. Esto quiere decir, que al nivel actual y sin el aumento masivo de consumo de biomasa que se planea, ya se está disminuyendo la base natural.
Por otra parte, si bien la materia vegetal ha sido el sustento de la humanidad durante la mayor parte de la historia, la demanda de energía se disparó con el industrialismo a más de veinte veces lo que se usaba hace poco más de un siglo, que produciendo además la mayor devastación de suelos de la historia global.
Esta nueva economía de la biomasa no tiene nada que ver con el uso sustentable de la naturaleza y cultivos que históricamente han hecho las comunidades locales, los campesinos e indígenas, que son una gran parte de la solución a las crisis energética, climática y alimentaria. Ahora se trata de que las empresas que han lucrado devastando el planeta con sus productos basados en el petróleo, se disponen a una nueva ola de apropiación masiva de naturaleza, biodiversidad, territorios y comunidades, llamando a esto sustentable.
Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC. Más datos sobre lo aquí escrito, en el informe Los nuevos amos de la biomasa www.etcgroup.org/es/node/5253)
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Silvia Ribeiro · · · · ·
31/07/11
Con creciente entusiasmo, empresas, políticos y algunos científicos nos hablan de cómo se van a resolver los desastres ambientales, la crisis energética y climática, y hasta el hambre, con el uso de biomasa en lugar de combustibles fósiles. Se presenta como un elemento fundamental de una transición a una nueva economía verde, y por estar basada en materiales biológicos, parecería que es más sustentable y beneficiosa para el ambiente. Al fin, suena bien comer en un plato hecho de maíz o papa en lugar de plástico, conducir automóviles con biocombustibles o hasta volar en aviones con bioturbosina. No hay duda que es urgente salir de la civilización petrolera, ¿pero será esta nueva ola de apropiación de la biomasa realmente sustentable?
Un aspecto de esta nueva economía de la biomasa, el de los agro-combustibles, ha sido ampliamente criticado, entre muchos otros problemas, porque se ha documentado que es el factor principal de aumento del precio de los alimentos. Con toda la gravedad que esto implica, es apenas la punta del iceberg de los impactos que tendría el aumento masivo de uso de la biomasa del planeta, para combustibles y otros usos industriales.
Actualmente, 24 por ciento de la biomasa terrestre global está mercantilizada. En juego está la apropiación y mercantilización de 76 por ciento restante, aparte de la biomasa marina. Un factor clave para ello son los nuevos instrumentos tecnológicos, como la biología sintética, que está diseñando microorganismos sintéticos capaces de digerir celulosa en forma más eficiente (actualmente el proceso es costoso y gasta más energía de la que genera). Esto es clave para convertir virtualmente cualquier vegetal en la materia prima de nuevos polímeros que podrían usarse para combustibles, farmacéuticos, plásticos y muchas otras sustancias industriales. El potencial de ganancias es enorme y por ello los actores son las empresas más grandes del planeta: las principales trasnacionales de los agronegocios y plantaciones de árboles (Cargill, ADM, Bunge, Cosan, Stora Enso, Weyerhauser), grandes petroleras, químicas y farmacéuticas (BP, Shell, Total Oil, Chevron, Exxon, DuPont, Basf) junto a trasnacionales de biotecnología, nanotecnología y software (Monsanto, Syngenta, Amyris, Synthetic Genomics, Genencor, Novozymes) y otras.
Dentro del término biomasa se incluyen desde bosques y arbustos a cultivos y algas, así como bagazos y restos de cosecha. O sea, toda materia vegetal cultivada o natural. Los que promueven estos nuevos usos de la biomasa, suelen poner el acento en el uso de restos y bagazos, como si fueran algo marginal, que no tiene ninguna utilidad, lo cual ignora por ejemplo, que son una de las pocas fuentes de devolución de materia orgánica y nutrientes a los suelos, cuya erosión es un gran problema. Además, pese a que dicen que usarán restos, lo cierto es que los emprendimientos actuales para producir plásticos y combustibles basados en biología sintética (ya en marcha en biorrefinerías en Estados Unidos y Brasil con la participación de Amyris y otras empresas), se basan en el uso de plantaciones industriales de maíz y caña de azúcar.
Nos dicen también, que la biomasa es una fuente natural, que siempre fue la base del sustento humano, que es renovable, abundante y que usando solamente la parte celulósica y no comestible, se evitará la competencia con la producción de alimentos.
Sin embargo, todo esto no son más que afirmaciones engañosas para disfrazar la debacle venidera. Para empezar, ocultan que se trata de aumentar en forma exponencial las plantaciones industriales de monocultivos de árboles y otros, como piñón (jatropha), higuerilla (ricino), etcétera. Esto es una amenaza a la biodiversidad y disputa tierra, agua y nutrientes de los cultivos alimentarios, además de expulsar a los campesinos de sus territorios y empujarlos a abandonar sus cultivos tradicionales.
Además, aunque 24 por ciento de mercantilización de la biomasa nos pueda parecer poco, en realidad según datos del Global Footprint Network (que calcula la huella ecológica que dejan diferentes actividades en el planeta), ya hemos sobrepasado la capacidad de recuperación y renovación de la biomasa en su propio ritmo. Esto quiere decir, que al nivel actual y sin el aumento masivo de consumo de biomasa que se planea, ya se está disminuyendo la base natural.
Por otra parte, si bien la materia vegetal ha sido el sustento de la humanidad durante la mayor parte de la historia, la demanda de energía se disparó con el industrialismo a más de veinte veces lo que se usaba hace poco más de un siglo, que produciendo además la mayor devastación de suelos de la historia global.
Esta nueva economía de la biomasa no tiene nada que ver con el uso sustentable de la naturaleza y cultivos que históricamente han hecho las comunidades locales, los campesinos e indígenas, que son una gran parte de la solución a las crisis energética, climática y alimentaria. Ahora se trata de que las empresas que han lucrado devastando el planeta con sus productos basados en el petróleo, se disponen a una nueva ola de apropiación masiva de naturaleza, biodiversidad, territorios y comunidades, llamando a esto sustentable.
Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC. Más datos sobre lo aquí escrito, en el informe Los nuevos amos de la biomasa www.etcgroup.org/es/node/5253)
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CAYO LARA, COORDINADOR DE IU: "LA UNIDAD SE TIENE QUE CONSTRUIR DE ABAJO ARRIBA"
Cayo Lara, Coordinador Federal de Izquierda Unida y candidato a la Presidencia del Gobierno por IU
Entrevista Cayo Lara: "La unidad se tiene que construir de abajo arriba"
La Presidencia Ejecutiva Federal de IU acaba de proponer a Cayo Lara como candidato a la Presidencia del Gobierno para las próximas elecciones generales con un apoyo del 89,19% de sus miembros. El nombramiento se ratificará en el próximo Consejo Político Federal.
Gema Delgado / jul-ago 11
Mundo Obrero: Pasada la resaca electoral, ¿cómo valora IU los resultados de las municipales y autonómicas?
Cayo Lara: En los órganos de IU los hemos considerado de moderada satisfacción ya que hemos tenido un incremento de más de 200.000 votos, con más de 200 concejales, y 12 diputados más en los gobiernos autonómicos. En las municipales hemos tenido un crecimiento del 18% respecto a las anteriores y de un 23% en las autonómicas.
Por su parte, los partidos nacionalistas han tenido una importante pérdida de votos de izquierdas en general. El partido socialista pierde un millón y medio de votos; la mitad pueden haber pasado al PP y de la otra mitad, IU ha debido de coger entorno a un 30-35%.
También hay que tomar nota del crecimiento de más de un punto del voto en blanco y de las abstenciones. Nosotros hemos perdido algunas alcaldías pero hemos recuperado otras, con lo que la valoración es positiva, siempre comparando los datos con las elecciones de hace cuatro años.
M.O.: Después de la importantísima pérdida de votos del PSOE, Ferraz ha orquestado rápidamente el ataque mediático contra IU rememorando la campaña de la pinza lanzada por PRISA en su momento. ¿Por qué el PSOE la toma con IU en lugar de asumir sus errores?
C.L.: Precisamante porque esa campaña se lanza en clave de elecciones generales, no de municipales. Nos consta que el fin de semana en el que se estaba realizando la investidura, en el PSOE montaron un equipo que se dedicó a facilitar constantemente información a los medios como si estuviéramos haciendo un recuento de las elecciones. La primera noticia que dan es que IU va a facilitar la alcaldía al PP en más de cien municipios en España, con lo que se encargan de retomar la vieja idea de la pinza. Luego van bajando las cifras, pero siempre ocultando la parte esencial de lo que han sido los acuerdos de investidura en los diferentes municipios: que IU ha facilitado que el PSOE gobierne en el 83% de las alcaldías donde podía dar paso al gobierno del PSOE, en el 100% de las capitales de provincia en las que dependía de nosotros, como es Segovia, Toledo y Zaragoza, y en todas las ciudades de más de 50.000 habitantes.
En contrapartida, el PSOE, en el 15% de los casos en los que podía facilitar la alcaldía a IU, al ser la fuerza más votada, se la ha facilitado al Partido Popular o ha hecho acuerdos con él. Por lo tanto, si comparamos en qué hemos fallado a la hora de facilitar acuerdos para impedir que gobierne la derecha, IU hemos fallado en el 17% de los casos y el PSOE nos ha fallado en el 15%. Pero en vez de mostrar esto, lo que han vendido a los medios de comunicación es que Izquierda Unida facilita las alcaldías al Partido Popular para rememorar la “pinza” de 1995.
Aunque es cierto que entonces hubo algunos acuerdos con el PP, se magnificaron mucho en la campaña de PRISA; y valga como ejemplo que en el Congreso de los Diputados fueron infinitamente más, en torno a un 90%, los acuerdos a los que llegaron el PSOE y el PP, que a los que pudo llegar IU con el PP, que fueron prácticamente inexistentes. Por tanto es algo que le vino bien al PSOE en aquel momento y ahora han pretendido reeditarla para situarnos en clave de elecciones generales.
M.O.: De la que no se habla es de la pinza, o más bien tenaza PP - PSOE en temas de corrupción y recortes. ¿En qué consiste esta tenaza de la que nadie informa?
C.L.: Lo primero es que la sociedad no cuestiona que el PSOE pacte con el PP en todos los sitios que quiera. Por ejemplo, ha pactado en Asturias con el PP y nos han quitado de la mesa. Han pactado con UPN en Navarra. Tienen pacto en muchos ayuntamientos. Pero eso nunca se cuestiona porque no hay medio de comunicación interesado en centrar la atención en el tema.
Y lo que calificamos de tenaza en España, es la tenaza que han tejido entre PSOE y PP; por tanto la tenaza bipartidista, en la que uno representaba una gran crisis de corrupción, como es la Gurtel, y el PSOE ha representado toda una serie de políticas neoliberales, conservadoras, que ha venido pactando, muchas de ellas, con el PP. Y si el PP no les ha dado el voto en determinadas medidas no ha sido porque no estuviera de acuerdo con ellas, sino porque tácticamente se han abstenido o votado en contra con perspectivas electoralistas.
Las políticas del PSOE son ampliamente compartidas por el PP como se ha visto claramente en la visita que Zapatero hizo a Angela Merkel para manifestarle su patriotismo, por decirlo de algún modo, a lo que son las políticas neoliberales emanadas de la Unión Europea. Esa es la gran tenaza que hay en nuestro país.
Luego también está la gran tenaza anti democrática que tienen montada PSOE y PP con CiU y PNV de no querer reformar la ley electoral para continuar manteniendo una democracia amputada donde nos roban una parte importante de la soberanía del pueblo español y de representación en las Cortes. Y eso tiene traslación en las medidas que se adoptan en el Parlamento, en concreto, en toda la política de ajustes duros y recortes políticos y sociales que hemos vivido en los últimos años. Especialmente después del 10 de mayo, con el primer tijeretazo de Zapatero, cuando se pone de rodillas frente a los mercados y poderes financieros internacionales y la banca española.
Probablemente alguna de estas medidas no se hubieran aprobado si IU tuviera el peso que le corresponde en el Parlamento, que serían 14 diputados en lugar de dos. Esta es la tenaza bipartidista que está haciendo daño a la economía con los 5 millones de parados, a los problemas de vivienda y créditos en la mediana y pequeña empresa, por ejemplo.
M.O.: A parte de bipartidismo político, hay otro tipo de bipartidismo social, cultural, y mediático. ¿Cómo le está afectando a IU? ¿Conocía la sociedad el programa de IU en las elecciones?
C.L.: Hay un estudio realizado en Andalucía que analiza el impacto que han tenido las diferentes fuerzas políticas en los medios. El resultado desvela que el impacto que IU tuvo en los medios (TV) públicos fue de un 2% y en los privados de un 0,7%. El resto se lo repartieron otras opciones políticas. Esto demuestra la importancia que los grandes medios de comunicación tienen en la sociedad. La mayoría son sencillamente de derechas, porque dependen de los interesentes de quienes están detrás de esos medios. Hasta Berlusconi es propietario de medios de comunicación en nuestro país.
Hemos tenido que presentar un recurso ante la Junta Electoral porque los medios privados no nos estaban dando la cobertura que marcaba la legislación con respecto a la campaña. Y la perdimos. Evidentemente, si la voz de la propuesta alternativa concreta que tiene una organización no le llega a los ciudadanos no hay duda de que no pueden opinar ni pueden optar.
Y hay un ejemplo muy claro: una gran parte de las propuestas que está defendiendo el 15-M son propuestas en las que nosotros venimos trabajando desde hace mucho tiempo, y antes de IU ya lo hacía el Partido Comunistas, aunque parezca que las están descubriendo ahora como algo novedoso. Y eso es porque mucho de los chavales no nos conocen. Para llevarles nuestras propuestas son necesarios los medios de comunicación.
Ahora se habilitan nuevas vías a través de Internet y de las nuevas tecnologías, que acompañan a los medios tradicionales como el boletín, la octavilla, y este mismo periódico que nos puede dar cobertura a las propuestas que presentamos a la sociedad. Pero al gran público las cosas le llegan a través los grandes medios de comunicación.
Añadir que esta ley electoral, además de impedirnos tener el peso parlamentario que deberíamos, nos limita la presencia que nos correspondería en los medios de comunicación. Es una queja histórica que hacemos y que seguimos manteniendo porque no es que no nos sintamos bien tratados, es que no nos sentimos ni tratados en algunos medios de comunicación. En dos años y medio como Coordinador Federal de IU hay medios en los que todavía no me han invitado, entre ellos algunos canales de televisión nacionales.
M.O.: Otros ejemplos de esa falta de información de los trabajos que está haciendo Izquierda Unida se ha visto recientemente con el tema de los desahucios. ¿Desde cuando está trabajando IU contra los desalojos?
C.L.: En algunas comunidades, y en concreto en Murcia, la gente de IU está trabajando desde hace bastante con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas. Yo mismo en Madrid me he estado moviendo con CONADEE que es una plataforma, fundamentalmente de ecuatorianos, que se están manifestando contra los desahucios y contra algunas agencias de intermediación con el tema de los desalojos. Nos hemos estado manifestando en los juzgados, frente a las torres de Cajamadrid, y finalmente en alguna acción en el barrio de Tetuán para intentar impedir un desahucio, con los del 15 M, donde un grupo me increpó al final, al acabar la acción, de una manera injusta. Espero que algún día se den cuenta de que estaban increpando a alguien que llevaba muchos años de lucha en la mochila contra todas las injusticias y que se estaban equivocando. Estaban increpando a un amigo y no a un enemigo.
La defensa por la vivienda y contra los desahucios forma parte de nuestro ADN, más ahora cuando se están produciendo tantos desahucios como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria y de la política leonina de las instituciones bancarias que nos han llevado a una situación de deuda insostenible. Ha sido precisamente la no intervención pública en la vivienda la que ha llevado a esta situación que está provocando estos desahucios.
Estamos luchando porque no echen a la gente a la calle y lo estamos haciendo con iniciativas que hemos llevado al Parlamento y que luego echan por tierra el PP y el PSOE votando en contra. La primera iniciativa proponía la suspensión de desahucios y del pago de la hipoteca mientras la gente continúe en paro y en la situación que le impide pagar. Y la segunda, la dación en pago, que consiste en que la gente salde su deuda con el banco con la entrega de su vivienda.
M.O.: Además de coincidir en posiciones en temas de desahucio, ley electoral, etc.¿Cuáles son los puntos fundamentales que comparten IU y el 15-M y cuál es la postura de IU respecto al movimiento?
C.L.: Han planteado muchos puntos en sus propuestas y una gran mayoría coincide con lo que en IU venimos defendiendo desde hace muchísimo tiempo, como la dación en pago, supresión de paraísos fiscales, la tasa Tobin, ponerle un impuesto a las transacciones bancarias, el reparto de la jornada laboral, la banca pública, la honestidad en los cargos públicos, cuando IU levanta la bandera de la honestidad en la vida pública española como ninguna otra fuerza política. Piden que los cargos públicos hagamos público nuestro patrimonio para que haya transparencia, cuando algunos de nosotros lo hacíamos en Ayuntamientos ya desde 1979, en el PCE. Es decir, están elaborando planteamientos que ya son viejos en la práctica de IU, por lo tanto no nos cuesta coincidir con ellos y lo que esperamos es que todas esas propuestas se vayan concretando.
Nosotros vamos a seguir defendiendo esas posiciones en las distintas instituciones en las que estemos y en la calle, independientemente del nivel de relación que tengamos con este movimiento. Yo espero que ese sector minoritario que dice que todos los políticos son iguales, reflexione sobre esa posición, pero la inmensa mayoría sí sabe que esta fuerza política no se puede encuadrar en el mismo marco de los responsables de los desastres que están pasando en España a consecuencia de las políticas neoliberales que se están aplicando. Así que poco a poco se irá descubriendo la coincidencia programática que tenemos.
Tampoco hay que olvidar otra cosa y es que la gente de IU también está formando parte activa del movimiento 15M, como no puede ni debe ser de otra manera, ya que nosotros también estamos indignados ante lo que está pasando y estamos reivindicando las mismas cuestiones en muchos casos, aunque nosotros tenemos un nivel mayor de concreción en las respuestas de cara al modelo de sociedad que venimos defendiendo, sobre todo desde la última Asamblea de IU.
M.O.: Intelectuales, jurista y artistas, entre otros, ha lanzado un llamamiento por la construcción de una Nueva Izquierda en la que se llega a decir que en esta situación sería implanteable que en las próximas elecciones se presentara ningún partido a la izquierda del PSOE, ya que es el momento de sumar y no de dividir. ¿Cómo se ve este llamamiento desde IU?
C.L.: Izquierda Unida es un movimiento político y social, por eso en su nacimiento hubo siete formaciones políticas que formaron parte de Izquierda Unida. IU es un movimiento que puede aglutinar a toda la gente que tenga sensibilidad de izquierdas y que quiera contribuir a forjar un movimiento anticapitalista. Esta es la definición fundamental que ha hecho nuestra novena Asamblea. Y en ese sentido podemos coincidir con toda la gente que quiera trabajar en una alternativa a la izquierda de lo que hay en estos momentos en este país, en concreto a la izquierda de las políticas neoliberales a las que se han abrazado tanto el PP como el PSOE. Pero las unidades no se pueden forjar por arriba de una forma artificial. Tienen que forjarse desde abajo, y para eso tiene que haber organización social y política que pueda hacer crecer de abajo a arriba el movimiento alternativo que necesitamos.
Nosotros tenemos una organización que tiene tradición, que tiene historia y tiene propuestas y políticas concretas de izquierdas. Estamos en una línea de crecimiento y que tenemos las puertas y los brazos abiertos a toda la gente que quiera participar con nosotros en seguir generando fuerza alternativa de izquierdas teniendo en claro que queremos un estado federal claramente anticapitalista, no otra forma de estado. Nosotros vamos a continuar trabajando con nuestra hoja de ruta, y abiertos a cualquier otra iniciativa que se puedan plantear para sumar. Pero desde luego lo que no se puede plantear, y espero que nadie lo haga, que se tengan que destruir unas organizaciones para crear otras nuevas. Creo que las propuestas y las alternativas están inventadas, se pueden ir puliendo y mejorando, pero los grandes ejes de una política que sea alternativa de izquierdas están bastante forjados desde el punto de vista ideológico y programático en IU y vamos a continuar avanzando en esta elaboración programática con todos los que quieran caminar con nosotros.
M.O.: De hecho, antes de este llamamiento de los intelectuales para una nueva izquierda, IU ya había lanzado una Convocatoria Social para la elaboración de un programa participativo. ¿Es esta la forma de IU de hacer una unidad desde abajo?
C.L.: Las cosas se tienen que montar de abajo a arriba. Y de abajo a arriba es con lo existente, que es lo que hay organizado política, social, sindicalmente, etc. en este momento. Y cuando hemos lanzado la Convocatoria Social, lo que estamos diciendo es que vamos a unas elecciones generales y hay que preparar un programa electoral de una forma participada con la ciudadanía como hemos hecho de manera habitual. Esta Convocatoria Social consiste en que de pueblo a pueblo, de barrio a barrio, con organizaciones, con todo el tejido social, hay que elaborar ese programa alternativo para tener un peso importante en el Parlamento que defienda políticas de izquierda anticapitalistas y muchas políticas de izquierdas a las que ha renunciado el partido socialista.
M.O.: ¿Cuáles son en las que está trabajando IU?
C.L.: Nuestra principal preocupación son los cinco millones de parados que tenemos en España, los desahucios y la gente que se está quedando sin vivienda, por lo que estamos presentando mociones en el Parlamento, la situación de crisis que no se resuelve porque el gobierno insiste con su política de recortes y de ajuste duro como hemos visto en el debate del Estado de la Nación y por el PP que no presentó ninguna alternativa. La pequeña y mediana empresa tienen muchos problema de asfixia económica porque la banca sigue sin dar crédito, o da poco y caro. Como es necesario la banca pública y dar para atrás la reforma laboral contra la que hemos presentado una iniciativa popular en el Parlamento, junto a los sindicatos. Como es necesario echar para atrás la reforma de las pensiones y contra la que seguiremos dando la batalla en el Parlamento. Como es necesario que se de marcha atrás al decreto del gobierno sobre la negociación colectiva, donde se ha posicionado más con determinados sectores empresariales que con los trabadores y sindicatos. Son las luchas institucionales y en la calle frente a la política de recortes y ajuste dura que continua defendiendo el gobierno del PSOE y la derecha del Partido Popular.
M.O.: Los intelectuales que llaman a una nueva izquierda, dicen que la izquierda ha perdido el horizonte, pero no aclaran si se refieren del PSOE o a quién ¿Cuál es el horizonte de IU?
C.L.: Por primera vez desde1995 Izquierda Unida ha crecido recuperando la confianza de los ciudadanos. Luchamos frente a la gran agresión que se está produciendo en toda Europa y en España con las políticas neoliberales y de desregulación laboral, del mayor ataque contra los derechos sociales y laborales de los trabajadores que hemos conocido en la historia, el intentar cargarse el Estado de Bienestar. Estamos ante una democracia arrodillada frente a los poderes financieros que son más poderosos que nunca y que tienen más poder incluso que los propios gobiernos. Frente a esta agresión del capitalismo, no cabe duda de que hay que dar una respuesta por la izquierda. Nosotros estamos trabajando en esa dirección.
En América Latina se están produciendo transformaciones sociales importantes que están apuntan a la esperanza, mientras en Europa todavía continuamos en una cierta atonía por la perplejidad que hay dentro de la izquierda socialdemócrata, que ha dado los apoyos a los partidos que han perdido sus valores socialdemócratas.
Frente a esta situación hay que trabajar por una izquierda alternativa con lo que en estos momentos IU tiene plena vigencia, pleno sentido y va a seguir avanzando porque si Izquierda Unida no estuviera constituida habría que construirla. Si dejamos vía libre a las políticas neoliberales retrocederemos muchos años en las conquistas y los avances realizados. Hay riqueza suficiente para que se pueda redistribuir entre la gente, lo que pasa esa riqueza está concentrada cada vez en menos manos debilitando progresivamente el poder de los trabajadores y de las capas populares. Por eso es necesario que Izquierda Unida siga creciendo para poder seguir defendiendo los intereses de los trabajadores y esas capas populares, tener un instrumento importante para parar esa agresión y forjar una sociedad más justa y más igualitaria.
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Entrevista Cayo Lara: "La unidad se tiene que construir de abajo arriba"
La Presidencia Ejecutiva Federal de IU acaba de proponer a Cayo Lara como candidato a la Presidencia del Gobierno para las próximas elecciones generales con un apoyo del 89,19% de sus miembros. El nombramiento se ratificará en el próximo Consejo Político Federal.
Gema Delgado / jul-ago 11
Mundo Obrero: Pasada la resaca electoral, ¿cómo valora IU los resultados de las municipales y autonómicas?
Cayo Lara: En los órganos de IU los hemos considerado de moderada satisfacción ya que hemos tenido un incremento de más de 200.000 votos, con más de 200 concejales, y 12 diputados más en los gobiernos autonómicos. En las municipales hemos tenido un crecimiento del 18% respecto a las anteriores y de un 23% en las autonómicas.
Por su parte, los partidos nacionalistas han tenido una importante pérdida de votos de izquierdas en general. El partido socialista pierde un millón y medio de votos; la mitad pueden haber pasado al PP y de la otra mitad, IU ha debido de coger entorno a un 30-35%.
También hay que tomar nota del crecimiento de más de un punto del voto en blanco y de las abstenciones. Nosotros hemos perdido algunas alcaldías pero hemos recuperado otras, con lo que la valoración es positiva, siempre comparando los datos con las elecciones de hace cuatro años.
M.O.: Después de la importantísima pérdida de votos del PSOE, Ferraz ha orquestado rápidamente el ataque mediático contra IU rememorando la campaña de la pinza lanzada por PRISA en su momento. ¿Por qué el PSOE la toma con IU en lugar de asumir sus errores?
C.L.: Precisamante porque esa campaña se lanza en clave de elecciones generales, no de municipales. Nos consta que el fin de semana en el que se estaba realizando la investidura, en el PSOE montaron un equipo que se dedicó a facilitar constantemente información a los medios como si estuviéramos haciendo un recuento de las elecciones. La primera noticia que dan es que IU va a facilitar la alcaldía al PP en más de cien municipios en España, con lo que se encargan de retomar la vieja idea de la pinza. Luego van bajando las cifras, pero siempre ocultando la parte esencial de lo que han sido los acuerdos de investidura en los diferentes municipios: que IU ha facilitado que el PSOE gobierne en el 83% de las alcaldías donde podía dar paso al gobierno del PSOE, en el 100% de las capitales de provincia en las que dependía de nosotros, como es Segovia, Toledo y Zaragoza, y en todas las ciudades de más de 50.000 habitantes.
En contrapartida, el PSOE, en el 15% de los casos en los que podía facilitar la alcaldía a IU, al ser la fuerza más votada, se la ha facilitado al Partido Popular o ha hecho acuerdos con él. Por lo tanto, si comparamos en qué hemos fallado a la hora de facilitar acuerdos para impedir que gobierne la derecha, IU hemos fallado en el 17% de los casos y el PSOE nos ha fallado en el 15%. Pero en vez de mostrar esto, lo que han vendido a los medios de comunicación es que Izquierda Unida facilita las alcaldías al Partido Popular para rememorar la “pinza” de 1995.
Aunque es cierto que entonces hubo algunos acuerdos con el PP, se magnificaron mucho en la campaña de PRISA; y valga como ejemplo que en el Congreso de los Diputados fueron infinitamente más, en torno a un 90%, los acuerdos a los que llegaron el PSOE y el PP, que a los que pudo llegar IU con el PP, que fueron prácticamente inexistentes. Por tanto es algo que le vino bien al PSOE en aquel momento y ahora han pretendido reeditarla para situarnos en clave de elecciones generales.
M.O.: De la que no se habla es de la pinza, o más bien tenaza PP - PSOE en temas de corrupción y recortes. ¿En qué consiste esta tenaza de la que nadie informa?
C.L.: Lo primero es que la sociedad no cuestiona que el PSOE pacte con el PP en todos los sitios que quiera. Por ejemplo, ha pactado en Asturias con el PP y nos han quitado de la mesa. Han pactado con UPN en Navarra. Tienen pacto en muchos ayuntamientos. Pero eso nunca se cuestiona porque no hay medio de comunicación interesado en centrar la atención en el tema.
Y lo que calificamos de tenaza en España, es la tenaza que han tejido entre PSOE y PP; por tanto la tenaza bipartidista, en la que uno representaba una gran crisis de corrupción, como es la Gurtel, y el PSOE ha representado toda una serie de políticas neoliberales, conservadoras, que ha venido pactando, muchas de ellas, con el PP. Y si el PP no les ha dado el voto en determinadas medidas no ha sido porque no estuviera de acuerdo con ellas, sino porque tácticamente se han abstenido o votado en contra con perspectivas electoralistas.
Las políticas del PSOE son ampliamente compartidas por el PP como se ha visto claramente en la visita que Zapatero hizo a Angela Merkel para manifestarle su patriotismo, por decirlo de algún modo, a lo que son las políticas neoliberales emanadas de la Unión Europea. Esa es la gran tenaza que hay en nuestro país.
Luego también está la gran tenaza anti democrática que tienen montada PSOE y PP con CiU y PNV de no querer reformar la ley electoral para continuar manteniendo una democracia amputada donde nos roban una parte importante de la soberanía del pueblo español y de representación en las Cortes. Y eso tiene traslación en las medidas que se adoptan en el Parlamento, en concreto, en toda la política de ajustes duros y recortes políticos y sociales que hemos vivido en los últimos años. Especialmente después del 10 de mayo, con el primer tijeretazo de Zapatero, cuando se pone de rodillas frente a los mercados y poderes financieros internacionales y la banca española.
Probablemente alguna de estas medidas no se hubieran aprobado si IU tuviera el peso que le corresponde en el Parlamento, que serían 14 diputados en lugar de dos. Esta es la tenaza bipartidista que está haciendo daño a la economía con los 5 millones de parados, a los problemas de vivienda y créditos en la mediana y pequeña empresa, por ejemplo.
M.O.: A parte de bipartidismo político, hay otro tipo de bipartidismo social, cultural, y mediático. ¿Cómo le está afectando a IU? ¿Conocía la sociedad el programa de IU en las elecciones?
C.L.: Hay un estudio realizado en Andalucía que analiza el impacto que han tenido las diferentes fuerzas políticas en los medios. El resultado desvela que el impacto que IU tuvo en los medios (TV) públicos fue de un 2% y en los privados de un 0,7%. El resto se lo repartieron otras opciones políticas. Esto demuestra la importancia que los grandes medios de comunicación tienen en la sociedad. La mayoría son sencillamente de derechas, porque dependen de los interesentes de quienes están detrás de esos medios. Hasta Berlusconi es propietario de medios de comunicación en nuestro país.
Hemos tenido que presentar un recurso ante la Junta Electoral porque los medios privados no nos estaban dando la cobertura que marcaba la legislación con respecto a la campaña. Y la perdimos. Evidentemente, si la voz de la propuesta alternativa concreta que tiene una organización no le llega a los ciudadanos no hay duda de que no pueden opinar ni pueden optar.
Y hay un ejemplo muy claro: una gran parte de las propuestas que está defendiendo el 15-M son propuestas en las que nosotros venimos trabajando desde hace mucho tiempo, y antes de IU ya lo hacía el Partido Comunistas, aunque parezca que las están descubriendo ahora como algo novedoso. Y eso es porque mucho de los chavales no nos conocen. Para llevarles nuestras propuestas son necesarios los medios de comunicación.
Ahora se habilitan nuevas vías a través de Internet y de las nuevas tecnologías, que acompañan a los medios tradicionales como el boletín, la octavilla, y este mismo periódico que nos puede dar cobertura a las propuestas que presentamos a la sociedad. Pero al gran público las cosas le llegan a través los grandes medios de comunicación.
Añadir que esta ley electoral, además de impedirnos tener el peso parlamentario que deberíamos, nos limita la presencia que nos correspondería en los medios de comunicación. Es una queja histórica que hacemos y que seguimos manteniendo porque no es que no nos sintamos bien tratados, es que no nos sentimos ni tratados en algunos medios de comunicación. En dos años y medio como Coordinador Federal de IU hay medios en los que todavía no me han invitado, entre ellos algunos canales de televisión nacionales.
M.O.: Otros ejemplos de esa falta de información de los trabajos que está haciendo Izquierda Unida se ha visto recientemente con el tema de los desahucios. ¿Desde cuando está trabajando IU contra los desalojos?
C.L.: En algunas comunidades, y en concreto en Murcia, la gente de IU está trabajando desde hace bastante con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas. Yo mismo en Madrid me he estado moviendo con CONADEE que es una plataforma, fundamentalmente de ecuatorianos, que se están manifestando contra los desahucios y contra algunas agencias de intermediación con el tema de los desalojos. Nos hemos estado manifestando en los juzgados, frente a las torres de Cajamadrid, y finalmente en alguna acción en el barrio de Tetuán para intentar impedir un desahucio, con los del 15 M, donde un grupo me increpó al final, al acabar la acción, de una manera injusta. Espero que algún día se den cuenta de que estaban increpando a alguien que llevaba muchos años de lucha en la mochila contra todas las injusticias y que se estaban equivocando. Estaban increpando a un amigo y no a un enemigo.
La defensa por la vivienda y contra los desahucios forma parte de nuestro ADN, más ahora cuando se están produciendo tantos desahucios como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria y de la política leonina de las instituciones bancarias que nos han llevado a una situación de deuda insostenible. Ha sido precisamente la no intervención pública en la vivienda la que ha llevado a esta situación que está provocando estos desahucios.
Estamos luchando porque no echen a la gente a la calle y lo estamos haciendo con iniciativas que hemos llevado al Parlamento y que luego echan por tierra el PP y el PSOE votando en contra. La primera iniciativa proponía la suspensión de desahucios y del pago de la hipoteca mientras la gente continúe en paro y en la situación que le impide pagar. Y la segunda, la dación en pago, que consiste en que la gente salde su deuda con el banco con la entrega de su vivienda.
M.O.: Además de coincidir en posiciones en temas de desahucio, ley electoral, etc.¿Cuáles son los puntos fundamentales que comparten IU y el 15-M y cuál es la postura de IU respecto al movimiento?
C.L.: Han planteado muchos puntos en sus propuestas y una gran mayoría coincide con lo que en IU venimos defendiendo desde hace muchísimo tiempo, como la dación en pago, supresión de paraísos fiscales, la tasa Tobin, ponerle un impuesto a las transacciones bancarias, el reparto de la jornada laboral, la banca pública, la honestidad en los cargos públicos, cuando IU levanta la bandera de la honestidad en la vida pública española como ninguna otra fuerza política. Piden que los cargos públicos hagamos público nuestro patrimonio para que haya transparencia, cuando algunos de nosotros lo hacíamos en Ayuntamientos ya desde 1979, en el PCE. Es decir, están elaborando planteamientos que ya son viejos en la práctica de IU, por lo tanto no nos cuesta coincidir con ellos y lo que esperamos es que todas esas propuestas se vayan concretando.
Nosotros vamos a seguir defendiendo esas posiciones en las distintas instituciones en las que estemos y en la calle, independientemente del nivel de relación que tengamos con este movimiento. Yo espero que ese sector minoritario que dice que todos los políticos son iguales, reflexione sobre esa posición, pero la inmensa mayoría sí sabe que esta fuerza política no se puede encuadrar en el mismo marco de los responsables de los desastres que están pasando en España a consecuencia de las políticas neoliberales que se están aplicando. Así que poco a poco se irá descubriendo la coincidencia programática que tenemos.
Tampoco hay que olvidar otra cosa y es que la gente de IU también está formando parte activa del movimiento 15M, como no puede ni debe ser de otra manera, ya que nosotros también estamos indignados ante lo que está pasando y estamos reivindicando las mismas cuestiones en muchos casos, aunque nosotros tenemos un nivel mayor de concreción en las respuestas de cara al modelo de sociedad que venimos defendiendo, sobre todo desde la última Asamblea de IU.
M.O.: Intelectuales, jurista y artistas, entre otros, ha lanzado un llamamiento por la construcción de una Nueva Izquierda en la que se llega a decir que en esta situación sería implanteable que en las próximas elecciones se presentara ningún partido a la izquierda del PSOE, ya que es el momento de sumar y no de dividir. ¿Cómo se ve este llamamiento desde IU?
C.L.: Izquierda Unida es un movimiento político y social, por eso en su nacimiento hubo siete formaciones políticas que formaron parte de Izquierda Unida. IU es un movimiento que puede aglutinar a toda la gente que tenga sensibilidad de izquierdas y que quiera contribuir a forjar un movimiento anticapitalista. Esta es la definición fundamental que ha hecho nuestra novena Asamblea. Y en ese sentido podemos coincidir con toda la gente que quiera trabajar en una alternativa a la izquierda de lo que hay en estos momentos en este país, en concreto a la izquierda de las políticas neoliberales a las que se han abrazado tanto el PP como el PSOE. Pero las unidades no se pueden forjar por arriba de una forma artificial. Tienen que forjarse desde abajo, y para eso tiene que haber organización social y política que pueda hacer crecer de abajo a arriba el movimiento alternativo que necesitamos.
Nosotros tenemos una organización que tiene tradición, que tiene historia y tiene propuestas y políticas concretas de izquierdas. Estamos en una línea de crecimiento y que tenemos las puertas y los brazos abiertos a toda la gente que quiera participar con nosotros en seguir generando fuerza alternativa de izquierdas teniendo en claro que queremos un estado federal claramente anticapitalista, no otra forma de estado. Nosotros vamos a continuar trabajando con nuestra hoja de ruta, y abiertos a cualquier otra iniciativa que se puedan plantear para sumar. Pero desde luego lo que no se puede plantear, y espero que nadie lo haga, que se tengan que destruir unas organizaciones para crear otras nuevas. Creo que las propuestas y las alternativas están inventadas, se pueden ir puliendo y mejorando, pero los grandes ejes de una política que sea alternativa de izquierdas están bastante forjados desde el punto de vista ideológico y programático en IU y vamos a continuar avanzando en esta elaboración programática con todos los que quieran caminar con nosotros.
M.O.: De hecho, antes de este llamamiento de los intelectuales para una nueva izquierda, IU ya había lanzado una Convocatoria Social para la elaboración de un programa participativo. ¿Es esta la forma de IU de hacer una unidad desde abajo?
C.L.: Las cosas se tienen que montar de abajo a arriba. Y de abajo a arriba es con lo existente, que es lo que hay organizado política, social, sindicalmente, etc. en este momento. Y cuando hemos lanzado la Convocatoria Social, lo que estamos diciendo es que vamos a unas elecciones generales y hay que preparar un programa electoral de una forma participada con la ciudadanía como hemos hecho de manera habitual. Esta Convocatoria Social consiste en que de pueblo a pueblo, de barrio a barrio, con organizaciones, con todo el tejido social, hay que elaborar ese programa alternativo para tener un peso importante en el Parlamento que defienda políticas de izquierda anticapitalistas y muchas políticas de izquierdas a las que ha renunciado el partido socialista.
M.O.: ¿Cuáles son en las que está trabajando IU?
C.L.: Nuestra principal preocupación son los cinco millones de parados que tenemos en España, los desahucios y la gente que se está quedando sin vivienda, por lo que estamos presentando mociones en el Parlamento, la situación de crisis que no se resuelve porque el gobierno insiste con su política de recortes y de ajuste duro como hemos visto en el debate del Estado de la Nación y por el PP que no presentó ninguna alternativa. La pequeña y mediana empresa tienen muchos problema de asfixia económica porque la banca sigue sin dar crédito, o da poco y caro. Como es necesario la banca pública y dar para atrás la reforma laboral contra la que hemos presentado una iniciativa popular en el Parlamento, junto a los sindicatos. Como es necesario echar para atrás la reforma de las pensiones y contra la que seguiremos dando la batalla en el Parlamento. Como es necesario que se de marcha atrás al decreto del gobierno sobre la negociación colectiva, donde se ha posicionado más con determinados sectores empresariales que con los trabadores y sindicatos. Son las luchas institucionales y en la calle frente a la política de recortes y ajuste dura que continua defendiendo el gobierno del PSOE y la derecha del Partido Popular.
M.O.: Los intelectuales que llaman a una nueva izquierda, dicen que la izquierda ha perdido el horizonte, pero no aclaran si se refieren del PSOE o a quién ¿Cuál es el horizonte de IU?
C.L.: Por primera vez desde1995 Izquierda Unida ha crecido recuperando la confianza de los ciudadanos. Luchamos frente a la gran agresión que se está produciendo en toda Europa y en España con las políticas neoliberales y de desregulación laboral, del mayor ataque contra los derechos sociales y laborales de los trabajadores que hemos conocido en la historia, el intentar cargarse el Estado de Bienestar. Estamos ante una democracia arrodillada frente a los poderes financieros que son más poderosos que nunca y que tienen más poder incluso que los propios gobiernos. Frente a esta agresión del capitalismo, no cabe duda de que hay que dar una respuesta por la izquierda. Nosotros estamos trabajando en esa dirección.
En América Latina se están produciendo transformaciones sociales importantes que están apuntan a la esperanza, mientras en Europa todavía continuamos en una cierta atonía por la perplejidad que hay dentro de la izquierda socialdemócrata, que ha dado los apoyos a los partidos que han perdido sus valores socialdemócratas.
Frente a esta situación hay que trabajar por una izquierda alternativa con lo que en estos momentos IU tiene plena vigencia, pleno sentido y va a seguir avanzando porque si Izquierda Unida no estuviera constituida habría que construirla. Si dejamos vía libre a las políticas neoliberales retrocederemos muchos años en las conquistas y los avances realizados. Hay riqueza suficiente para que se pueda redistribuir entre la gente, lo que pasa esa riqueza está concentrada cada vez en menos manos debilitando progresivamente el poder de los trabajadores y de las capas populares. Por eso es necesario que Izquierda Unida siga creciendo para poder seguir defendiendo los intereses de los trabajadores y esas capas populares, tener un instrumento importante para parar esa agresión y forjar una sociedad más justa y más igualitaria.
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LAS MESAS DE CONVERGENCIA PIDEN UNA RESPUESTA UNITARIA A LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES
Las Mesas de Convergencia piden una respuesta unitaria a las políticas neoliberales en las próximas elecciones
Comunicado de la Promotora Estatal de Mesas de Convergencia ante la convocatoria electoral
España | Tercera Información | 31-07-2011 |
Las mesas de convergencia son un espacio de encuentro plural, en el que personas de diversas corrientes y sensibilidades trabajamos para favorecer la concurrencia social y política más amplia posible frente a la agresión que están sufriendo las clases trabajadoras con los recortes de derechos sociales más graves desde el inicio del régimen democrático. Las mesas no representan ni van a representar nunca una opción electoral pero eso no quiere decir que quienes formamos parte de ellas seamos indiferentes ni al tipo de gobierno que se lleva a cabo ni, por tanto, a las condiciones que pueden propiciar que se gobierne de una manera u otra.
Quienes trabajamos en las mesas para lograr la convergencia más estrecha posible de personas enfrentadas a las políticas neoliberales tenemos claro que una cosa es el gobierno y otra el poder, que desde hace años ha dejado de estar en las instituciones representativas para ejercerse al margen de ellas directamente desde la economía, los medios de comunicación o las finanzas y que, precisamente por ello, es más eficaz fomentar alternativas de contrapoder social más que empeñarse en llegar a los gobiernos sin contar con éste último. Pero tampoco eso quiere decir que seamos indiferentes ante la movilización social que siempre lleva consigo una campaña electoral.
Desde las mesas de convergencia hemos comprobado con pesar que las políticas que ha venido realizando el partido socialista en los últimos años han sido de estricta disciplina neoliberal y que en ese sentido no se han diferenciado en nada de las que han hecho los gobiernos conservadores de otros países o de las que hubiera realizado y realizó cuando gobernó aquí el Partido Popular. Pero tampoco eso nos lleva a contemplar indiferentes el ascenso electoral de un partido en donde la extrema derecha que justifica e incluso defiende al fascismo tiene un peso tan relevante.
En las mesas de convergencia nos encontramos ayudando a fomentar la movilización social personas de distintas sensibilidades, desde las que militan en fuerzas políticas con presencia parlamentaria a las que prefieren alcanzar ese objetivo al margen de la batalla institucional.
Pero a pesar de todo ello, tenemos las convicción de que las próximas elecciones generales, cuya convocatoria acaba de anunciarse, tienen una extraordinaria importancia para el futuro de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y de los derechos sociales que tanto trabajo ha costado lograr. Si no se logra dar la respuesta adecuada, lo más probable es que el nuevo gobierno que surja de ellas, del PSOE o del PP, solos o en alianza con otros grupos minoritarios, lleve a cabo, como está ocurriendo en Cataluña, Madrid o Galicia, recortes mucho mayores que los hasta realizados y, además, con carácter quizá irreversibles para siempre o para mucho tiempo. Y recortes que no solo van a afectar a las condiciones económicas sino muy posiblemente a derechos fundamentales y al alcance ya de por sí limitado de nuestra democracia.
Julio de 2011
No se trata de crear una alarma innecesaria sino de constatar algo cada vez más evidente: la agresión socioeconómica inusitada, la fortaleza de los sectores más reaccionarios y la voracidad descontrolada y consentida de los poderes financieros están creando una situación de auténtica emergencia económica, social, política, MEDIOAMBIENTAL y humana para los sectores sociales más desprotegidos y de menor ingreso. Y por eso creemos que no se puede seguir actuando como se ha venido haciendo hasta ahora, cada uno por un lado.
Ante la gravedad de la situación en la que estamos saludamos y felicitamos a las fuerzas políticas que sinceramente quieran enfrentarse a estas agresiones y están trabajando para ello, a las organizaciones sindicales, a las organizaciones y a los movimientos sociales de todo tipo que aspiran a un mundo más justo y humanamente satisfactorio, para que finalmente todos dejemos a un lado las diferencias no fundamentales que podamos tener y asumamos con urgencia un programa común de actuaciones en todos los planos en los que es necesario enfrentarse a los poderes reaccionarios que vienen pisoteando los derechos humanos y sociales: en la movilización social en calles y plazas, en la organización de núcleos y focos de contrapoder frente a la degeneración de la democracia en la que nos encontramos y ahora también en el plano electoral.
ANIMAMOS A CONTINUAR CON el proceso de convergencia política que se está fraguando en estos días entre distintos colectivos políticos de este país, Y A EXTENDERLO Y FORTALECERLO HASTA CONVERTIRLO EN UN AUTÉNTICO FRENTE SOCIAL FRENTE A LAS POLÍTICAS DE RECORTE DE SALARIOS Y DERECHOS SOCIALES. Y PEDIMOS a quienes aun no se han sumado a este proceso unitario a que lo hagan a la mayor brevedad y sin miedo, porque dar respuestas aisladamente en cada uno de los ámbitos que requieren alternativas no es solamente un camino seguro hacia el fracaso sino, hoy día, una irresponsabilidad gravísima que no conduce al avance de las propuestas y políticas de izquierdas sino a mantener la actual hegemonía de la derecha y el neoliberalismo, algo materialmente contrario a lo que necesitan las clases trabajadoras y el pueblo al que se dice defiende.
Por tanto, desde las mesas de convergencia reclamamos a todas las personas, partidos, organizaciones, sindicatos, plataformas o movimientos contrarios a las políticas que se vienen aplicando el mayor esfuerzo posible de generosidad, de coherencia y de responsabilidad. Llamamos a colaborar sin descanso para lograr que la movilización social que fundamentalmente se viene dando en torno al 15-M crezca cada vez más, a fortalecer y extender sus asambleas y debates, y también a dar una respuesta unitaria en las próximas elecciones que suponga un HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO a los poderes fácticos y a sus representantes políticos. Por nuestra parte, ofrecemos modestamente nuestro compromiso, nuestra colaboración y nuestro mayor esfuerzo ajeno a cualquier tipo de protagonismo para hacer posible todo ello.
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lunes, 1 de agosto de 2011
PRESENTACIÓN DEL LIBRO "EL SECUESTRO DE LA DEMOCRACIA"
Presentación del libro "El secuestro de la democracia"
«El secuestro de la democracia no es un libro para atacar a un partido y defender a otro, sino para transformar la realidad»
Cultura | Rubén G. Herrera | 23-07-2011 |
Ayer tarde tuvo lugar la presentación del libro El secuestro de la democracia. Corrupción y dominación política en la España actual de José Antonio Piqueras, Antonio Laguna Platero, Francesc Andreu Martínez Gallego y Antonio Alaminos Chica, en Fnac Callao de Madrid.
El acto coincidió prácticamente con la dimisión del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que ha supuesto un «punto seguido feliz» para la ciudadanía, según afirmaba el catedrático José Antonio Piqueras, uno de los autores de este libro.
Este concienzudo historiador, experto conocedor del caciquismo y clientelismo que, desde hace años, se han convertido en “símbolos patrios”, ha trabajado junto a los profesores de Periodismo, Francesc Martínez y Antonio Laguna, y al catedrático de Sociología Matemática Antonio Alaminos para «describir unas tramas mafiosas y políticas que destruyen la democracia».
El libro, centrado en los casos de corrupción de la Comunidad Valenciana, da las claves con ejemplos concretos para que la ciudadanía identifique a una casta política aferrada al poder y que pretende «vaciar de contenido una institución que tanto nos ha costado conseguir: la democracia», afirmaba Piqueras.
A la presentación asistieron dos invitados de honor: el periodista Mario Caballero y el catedrático de Ciencias Políticas Ramón Cotarelo, quien describió la situación política de Valencia como una película del oeste donde «unos forajidos especializados en saquear las arcas públicas» se alzan con el poder.
Mario Caballero, quien hizo las veces de moderador del acto, leyó otro impactante titular: el nombramiento de Alberto Fabra como nuevo presidente de la Generalitat Valenciana.
Antonio Alaminos se encargó de explicar cómo una ciudad progresista, como Valencia, que llegó a ser capital de la II República, se ha convertido en un bastión de la derecha española.
Por otro lado, Martínez y Laguna hicieron hincapié en el control directo llevado a cabo por el Ejecutivo valenciano sobre los medios de comunicación públicos, transformándolos en mecanismos de propaganda.
Piqueras recalcó la relación de simbiosis que se da entre políticos y empresarios quienes «desarrollan unas tramas mafiosas dignas de la ficción, como en el ‘caso Brugal’ donde el control de basuras parece un calco de la serie Los Soprano».
Añadió que la corrupción «es una enfermedad contagiosa» que se extiende rápidamente como una mancha de aceite que impregna incluso a nuestros magistrados. En este sentido, Piqueras recordó que Fernando de Rosa, vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y ex Conseller de Justicia en el Gobierno de Camps, es quien ha mantenido la línea de defensa de los ‘populares’ valencianos y se trata de la misma persona que dio de alta a un joven estudiante universitario que, hasta el 20 de julio, fue presidente de la Generalitat.
Antonio Laguna destacó que «no es un libro para defender a un partido y atacar a otro, sino para transformar la realidad», es decir, para comunicar a la ciudadanía aquello que los medios callan.
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«El secuestro de la democracia no es un libro para atacar a un partido y defender a otro, sino para transformar la realidad»
Cultura | Rubén G. Herrera | 23-07-2011 |
Ayer tarde tuvo lugar la presentación del libro El secuestro de la democracia. Corrupción y dominación política en la España actual de José Antonio Piqueras, Antonio Laguna Platero, Francesc Andreu Martínez Gallego y Antonio Alaminos Chica, en Fnac Callao de Madrid.
El acto coincidió prácticamente con la dimisión del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que ha supuesto un «punto seguido feliz» para la ciudadanía, según afirmaba el catedrático José Antonio Piqueras, uno de los autores de este libro.
Este concienzudo historiador, experto conocedor del caciquismo y clientelismo que, desde hace años, se han convertido en “símbolos patrios”, ha trabajado junto a los profesores de Periodismo, Francesc Martínez y Antonio Laguna, y al catedrático de Sociología Matemática Antonio Alaminos para «describir unas tramas mafiosas y políticas que destruyen la democracia».
El libro, centrado en los casos de corrupción de la Comunidad Valenciana, da las claves con ejemplos concretos para que la ciudadanía identifique a una casta política aferrada al poder y que pretende «vaciar de contenido una institución que tanto nos ha costado conseguir: la democracia», afirmaba Piqueras.
A la presentación asistieron dos invitados de honor: el periodista Mario Caballero y el catedrático de Ciencias Políticas Ramón Cotarelo, quien describió la situación política de Valencia como una película del oeste donde «unos forajidos especializados en saquear las arcas públicas» se alzan con el poder.
Mario Caballero, quien hizo las veces de moderador del acto, leyó otro impactante titular: el nombramiento de Alberto Fabra como nuevo presidente de la Generalitat Valenciana.
Antonio Alaminos se encargó de explicar cómo una ciudad progresista, como Valencia, que llegó a ser capital de la II República, se ha convertido en un bastión de la derecha española.
Por otro lado, Martínez y Laguna hicieron hincapié en el control directo llevado a cabo por el Ejecutivo valenciano sobre los medios de comunicación públicos, transformándolos en mecanismos de propaganda.
Piqueras recalcó la relación de simbiosis que se da entre políticos y empresarios quienes «desarrollan unas tramas mafiosas dignas de la ficción, como en el ‘caso Brugal’ donde el control de basuras parece un calco de la serie Los Soprano».
Añadió que la corrupción «es una enfermedad contagiosa» que se extiende rápidamente como una mancha de aceite que impregna incluso a nuestros magistrados. En este sentido, Piqueras recordó que Fernando de Rosa, vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y ex Conseller de Justicia en el Gobierno de Camps, es quien ha mantenido la línea de defensa de los ‘populares’ valencianos y se trata de la misma persona que dio de alta a un joven estudiante universitario que, hasta el 20 de julio, fue presidente de la Generalitat.
Antonio Laguna destacó que «no es un libro para defender a un partido y atacar a otro, sino para transformar la realidad», es decir, para comunicar a la ciudadanía aquello que los medios callan.
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LOS PORQUÉS DEL HAMBRE
LOS PORQUÉS DEL HAMBRE .
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Esther Vivas, Universidad Pompeu Fabra.
"...Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?
La crisis de alimentos en África y la hambruna en Somalia en particular son resultado de una globalización al servicio de intereses privados...!
La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos... contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por solo citar algunos casos.
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.
En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos...) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea...) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.
Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no solo en países de África, sino también en América Latina y Asia.
La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.
El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.
La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.
Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: "El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución".
Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la "soberanía alimentaria", y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una "democracia real, ya" en la agricultura y la alimentación.
es autora de Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos.
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Etiquetas:
especulación,
hambre,
soberanía alimentaria
EINSTEIN Y EL COMUNISMO
Felipe Pérez Martí
Einstein y el comunismo
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2
00:23h. del Lunes, 1ro de agosto
En un período de definiciones históricas como el nuestro, Albert Einstein publicó un profundo artículo en el Monthly Review, Nueva York, en mayo de 1949, reproducido en La BitBlioteca de Analítica.com. Allí Einstein nos dice una verdad que los defensores a ultranza del mecanismo de mercado han escogido ignorar: que en la historia del capitalismo, «los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado» y «se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra». Ni siquiera el principio, éticamente cuestionable, de los neoliberales (Nozick entre ellos) de que la tierra es del primero que la posee, fue respetado en nuestros países, pues los indígenas fueron expropiados de sus posesiones (¡incluyendo la posesión de sus propias personas!).
Analizando al ser humano de su época, Einstein dice premonitoriamente que «su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente», y que «la anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente de mal». Es cierto que Einstein no conocía el teorema de la (organizadora) mano invisible del mercado. Pero intuía sus «fallas», que apelan al Estado y a la solidaridad, y mostraba velada conciencia de una verdad que los neoliberales también parecen haber escogido ignorar: que dados ciertos niveles imaginarios de felicidad de los individuos, asociados a una asignación de recursos y de outputs eficientes, que pueden ser escogidos por alguna vía, por ejemplo la democrática, hay una redistribución de la propiedad (de tierras, capital) tal que el mecanismo de mercado, puro y duro, consigue esa asignación. Por supuesto que esto es un fundamento para una revolución capitalista: en un proceso inicial, como el que vivimos en Venezuela por la vía de una nueva Constitución y leyes, una redistribución de los derechos de propiedad, en particular de la tierra, sin compensación alguna, produce, para asombro de muchos, una asignación enteramente eficiente, que incluso puede ser igualitaria por razones políticas, por la vía del tan «respetado» mercado... Creo que Einstein tenía una tremenda instuición, no sólo en Física.
Finalmente, el creador de la Teoría de la Relatividad dice que «estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales». Concuerdo con que la sociedad se orientará, en un largo proceso construido paso a paso y sin imposiciones, de edificación del «capital moral» de la sociedad, por la vía de la demostrada eficiencia del mecanismo de la solidaridad (en las relaciones familiares, en los grupos de amigos, en las relaciones de comunidades locales, en empresas cooperativas, solidarias, en organizaciones voluntarias, en movimientos como el software libre), hacia el comunismo puro, el Reino del Amor, como lo concebía Jesús de Nazaret.
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Einstein y el comunismo
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00:23h. del Lunes, 1ro de agosto
En un período de definiciones históricas como el nuestro, Albert Einstein publicó un profundo artículo en el Monthly Review, Nueva York, en mayo de 1949, reproducido en La BitBlioteca de Analítica.com. Allí Einstein nos dice una verdad que los defensores a ultranza del mecanismo de mercado han escogido ignorar: que en la historia del capitalismo, «los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado» y «se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra». Ni siquiera el principio, éticamente cuestionable, de los neoliberales (Nozick entre ellos) de que la tierra es del primero que la posee, fue respetado en nuestros países, pues los indígenas fueron expropiados de sus posesiones (¡incluyendo la posesión de sus propias personas!).
Analizando al ser humano de su época, Einstein dice premonitoriamente que «su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente», y que «la anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente de mal». Es cierto que Einstein no conocía el teorema de la (organizadora) mano invisible del mercado. Pero intuía sus «fallas», que apelan al Estado y a la solidaridad, y mostraba velada conciencia de una verdad que los neoliberales también parecen haber escogido ignorar: que dados ciertos niveles imaginarios de felicidad de los individuos, asociados a una asignación de recursos y de outputs eficientes, que pueden ser escogidos por alguna vía, por ejemplo la democrática, hay una redistribución de la propiedad (de tierras, capital) tal que el mecanismo de mercado, puro y duro, consigue esa asignación. Por supuesto que esto es un fundamento para una revolución capitalista: en un proceso inicial, como el que vivimos en Venezuela por la vía de una nueva Constitución y leyes, una redistribución de los derechos de propiedad, en particular de la tierra, sin compensación alguna, produce, para asombro de muchos, una asignación enteramente eficiente, que incluso puede ser igualitaria por razones políticas, por la vía del tan «respetado» mercado... Creo que Einstein tenía una tremenda instuición, no sólo en Física.
Finalmente, el creador de la Teoría de la Relatividad dice que «estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales». Concuerdo con que la sociedad se orientará, en un largo proceso construido paso a paso y sin imposiciones, de edificación del «capital moral» de la sociedad, por la vía de la demostrada eficiencia del mecanismo de la solidaridad (en las relaciones familiares, en los grupos de amigos, en las relaciones de comunidades locales, en empresas cooperativas, solidarias, en organizaciones voluntarias, en movimientos como el software libre), hacia el comunismo puro, el Reino del Amor, como lo concebía Jesús de Nazaret.
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