domingo, 4 de marzo de 2012

HUELGA GENERAL PARA TODOS Y CON CONTINUIDAD

. Para que sea sólo un comienzo y no falte la "marea verde".
Huelga General para todos y con continuidad
VS 0 | | sección: web | 04/03/2012
Agustín Moreno

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Las calles se llenaron de manifestantes el 19 de febrero de 2012. Gran éxito de la movilización contra la reforma laboral del gobierno del PP. Los sindicatos cifraron la asistencia en 500.000 personas en Madrid, en 450.000 en Barcelona, y varios cientos de miles más en otras cincuenta ciudades españolas. A pesar de que no ayudaban declaraciones previas a las manifestaciones como que "no queremos confrontar, sino corregir" (Méndez). Parece que se cumplía con creces la petición que hicieron los sindicatos recién aprobada la reforma de ver qué opina la gente antes de convocar la huelga. Pero en vez de intervenir en la Puerta del Sol los secretarios generales de CC OO y UGT y comprometerse con los cientos de miles de personas con un mensaje de lucha y esperanza, se leyó por los responsables de juventud un manifiesto preelaborado como si fuera lo mismo que acudieran 5.000 o medio millón de personas. En él se decía: "si el Gobierno no rectifica, continuaremos en la movilización creciente", pero faltó más claridad, contundencia y concreción.

Lo cierto es que las direcciones de los sindicatos se mostraron sorprendidas por la respuesta, afirmación que ponía de manifiesto un alejamiento de la gente y la dificultad que tienen para valorar la inquietud que había provocado la reforma laboral aprobada. Ya había encuestas (El País, 12/02/2012) que decían que el 51% estaba a favor de la huelga general antes de conocerse la reforma laboral. Sólo había que ir a los centros de trabajo y a las plazas a explicarla para recabar la máxima adhesión social.

Las agresiones de la reforma

No es de extrañar la alarma social generada si se analiza la reforma laboral aprobada por el gobierno del PP. Nunca ha habido una agresión tan profunda a los derechos laborales y sociales en el período democrático que estamos viviendo. Toca todos los palos. Se establece un nuevo contrato con despido totalmente libre y gratuito, es decir, sin causa y sin ninguna indemnización, durante un año y en empresas de hasta 50 trabajadores, que son el 95% del tejido empresarial español. Abarata el despido y lo descausaliza, pasando a ser la mayoría despidos objetivos con 20 días de indemnización por año de antigüedad; ello supone una reducción de hasta dos tercios de la indemnización. Se facilita hasta extremos brutales: con tres trimestres de caída de los ingresos en la empresa se pueden despedir las plantillas. Los despidos improcedentes (totalmente arbitrarios, porque le da la gana a la empresa), serán una minoría y se reduce su coste de 45 a 33 días y de 42 a 24 mensualidades. Puede haber despidos colectivos (EREs) sin autorización administrativa previa. Se hacen posibles los despidos en las empresas públicas y para el personal laboral de las administraciones públicas.

En cuanto al salario, se puede rebajar, e incumplir unilateralmente el convenio por el empresario, cuando se producen dos trimestres consecutivos de resultados negativos, además de generalizarse el descuelgue de las empresas. El objetivo es bajar en términos reales el salario de la población trabajadora de forma drástica, al no poder recurrirse a devaluaciones competitivas por nuestra pertenencia al euro.

Se lamina la negociación colectiva al liquidarse la fuerza vinculante de los convenios y cuando se desplaza el centro de gravedad a los convenios de empresa y se dejan sin poder a los convenios de sector, que son los que protegen a los trabajadores de las pymes. Y se ha recogido la vieja reivindicación patronal de acabar con la ultraactividad o aplicación de los convenios más allá de la vigencia temporal, si el empresario aguanta dos años sin sustituirlo por uno nuevo; es decir, se fija la fecha de caducidad del articulado histórico y los derechos conseguidas por los trabajadores en décadas de negociación colectiva.


Otras medidas afectan a la flexibilidad a la carta para el empresario en el uso interno de la mano de obra; el endurecimiento de las sanciones por supuesto absentismo si se acumulan algunas bajas laborales por enfermedad, lo que puede hacer que un catarro mal curado lleve al despido; la discriminación de los parados de larga duración, ya que se dan incentivos a las empresas que contratan a parados que cobran prestaciones, que pasan a convertirse en ayudas fiscales a las empresas; el endurecimiento de la pérdida de la prestación de desempleo; el reforzamiento del papel de las empresas dedicadas al prestamismo laboral (ETTs); la recuperación del laudo de obligado cumplimiento de reminiscencias franquistas y claramente inconstitucional; etc.

Es una avalancha de recortes que prácticamente liquida el derecho del trabajo y su función tuitiva de equilibrar las relaciones laborales, empobrece de forma generalizada a la población española y nos retrotrae a situaciones de inseguridad de hace un siglo. No va a crear empleo y va a producir más despidos, más explotación laboral y más paro por la depresión del consumo y de la economía. El gobierno ha anunciado que no cambiará nada sustancial. Ante esta situación, la pregunta es ¿a qué esperan los sindicatos para convocar la huelga general? La respuesta no es fácil.

Por una parte, hay quien dice que tienen miedo al fracaso, por otra, que esperan a conocer los próximos presupuestos para intentar responder a dos agresiones con una sola huelga. Sea como fuere, lo cierto es que no pueden olvidar tres cosas: la reforma se está aplicando ya, se nota en la calle y no se pueden convocar movilizaciones a toro pasado; puede empeorar en el trámite parlamentario con el concurso interesado de otras fuerzas como CiU; si la agresión le sale gratis al PP habrá más ataques: ley de huelga, pensiones, desmantelamiento de lo público, etc. El peor fracaso es no estar a la altura de las circunstancias.

Una estrategia equivocada

Hace tiempo que las direcciones de los sindicatos vienen realizando un análisis erróneo de la situación de la crisis y de la revolución conservadora que se ha puesto en marcha. Y en consecuencia su estrategia contiene serias equivocaciones.
La crisis es muy profunda, y las perspectivas son peores, según todos los organismos. El drama es que los trabajadores ni hemos creado la crisis ni tenemos nada importante que aportar a su solución. Como nos recuerda Pedro Montes, España tiene unos pasivos brutos frente al exterior de 2,3 billones de euros y, por muchos que sean los sacrificios y esfuerzos de los trabajadores, esa enorme deuda no puede pagarse. Por muchas reformas laborales, precariedad laboral, retrocesos de pensiones, recortes presupuestarios y privatizaciones que se apliquen, no se eliminan los compromisos de la deuda existente, ni la falta de solvencia, ni las dificultades para obtener liquidez en los mercados internacionales. La crisis, el golpe de Estado financiero, está sirviendo como la gran coartada para acabar con nuestros derechos y con nuestros sueños. Estamos mucho más cerca de Grecia de lo que algunos piensan.

Ante esta situación apostar por el diálogo social en exclusiva como se ha venido haciendo es ineficaz, y se convierte en una trampa. Ante la revolución neoliberal que se nos viene encima no vale la estrategia de limitar los daños. Ahí están los resultados: retroceso de las rentas salariales, tasas de paro de más del 20%, elevadísima precariedad en el empleo, débil Estado de Bienestar y privatización de los servicios públicos. Los pactos firmados no han supuesto avances en los derechos sociales, ni han impedido los retrocesos ni han cambiado un modelo productivo fracasado.

El sindicato no se salva evitando la confrontación, más bien al contrario: si no se moviliza contra las políticas neoliberales se produce una deslegitimación por no cumplir el rol al que está obligado. Esto sumado al desprestigio que persigue la derecha en campañas sostenidas contra el sindicalismo de clase, hace que entre méritos propios y ajenos la situación no sea muy boyante y obliga a redescubrir a los trabajadores la utilidad del sindicato. Tan importante como la que tienen los paraguas en caso de lluvia.

Recuperar el respeto

No es una tarea sencilla, pero es posible y absolutamente necesario, recuperar la relación con los trabajadores. Y algo básico: el respeto y la confianza hacia los sindicatos. Éstos serán vistos como algo de fiar en la medida en que hablen claro, sean firmes, escuchen a la gente, fomenten la participación y el protagonismo de sus bases y de los trabajadores.
Para ello, un paso muy importante sería que fueran capaces de realizar una autocrítica pública de tres graves errores recientes: la mala gestión de la huelga general del 29 de septiembre de 2010, cuyo impulso se congeló durante tres meses sin convocar ninguna movilización posterior; la firma del funesto acuerdo de pensiones de enero de 2011; y el reciente acuerdo con la patronal para reducir los salarios, que hace imposible la recuperación del poder adquisitivo con referencias como el precio de barril de Brent. Para recuperar credibilidad hay que reconocer las equivocaciones.

Otra práctica a recuperar es ir a los centros de trabajo, estar con la gente, dialogar con ella, fomentar su participación, oírles y contar con sus opiniones sin ninguna actitud propia del despotismo ilustrado. Consultarles tanto para los acuerdos como para las movilizaciones. Para que los trabajadores les consideren como lo que en teoría son: algo suyo y no ajeno a sus intereses y anhelos.

Por último, tienen que ponerse serios de una vez con el gobierno y con la patronal. Una cuestión gravísima de la reforma laboral, desde el punto de vista formal, es que los sindicatos no sabían nada de ella. Acababan de firmar un durísimo acuerdo para los salarios, sin lograr impedir con ello que el gobierno legislase sobre el mercado de trabajo. Y ni siquiera se les informó previamente de su contenido, únicamente por los medios de comunicación y desde Bruselas se enteraron de que iba a ser muy agresiva. Lo nunca visto. Algo que se merecía una respuesta institucional muy dura, como suspender relaciones mientras no se trate con respeto a las organizaciones sindicales.

La confrontación sostenida

Ante la ofensiva neoliberal es necesaria una potente movilización social. Con mucha calle, con la huelga general y más. No se puede volver a repetir la historia de la huelga del 29-S, muy respetable en su seguimiento pero sin ninguna continuidad con movilizaciones posteriores serias. Y que incluso algunos intentasen vender el negativo pacto que elevó la edad de jubilación a los 67 años como un fruto de aquella lucha.

También se precisa un poco de humildad: nadie tiene la fuerza suficiente para hacer frente en solitario a este ataque con posibilidades de detenerlo. Y en un país camino de los seis millones de parados y con millones de precarios la movilización debe de ser además de laboral, también social y ciudadana. Impulsando los acuerdos unitarios con otros sectores sociales, ciudadanos y políticos. Con todos los sindicatos, el movimiento del 15-M, asociaciones de vecinos, culturales, AMPAS, fuerzas políticas, etc. sin descartar a nadie, pero dejando claros los objetivos y las reglas del juego.

Por ejemplo, exigiendo al PSOE un compromiso solemne de derogación de la reforma laboral si volviera al poder, para acabar (o desenmascarar) ese turnismo a lo Cánovas y Sagasta que practica con el PP en materia de política económica.

Dudo que si se hacen las cosas bien el PP resista una legislatura, con su política anti social, la recesión económica y la nula creación de empleo y sus incumplimientos electorales antes de llevar cien días en el gobierno (subida de impuestos, recorte del despido…). No hay que olvidar que la mayoría absoluta del PP es engañosa: apenas representa el 30% del electorado, resultado adornado con una ley electoral que, además de injusta, supone un auténtico fraude. Por ello, en absoluto se puede afirmar que el PP tiene amortizada la huelga general y las movilizaciones. Y mucho menos si estas son masivas, pacíficas y decididas. Hay que llamar la atención sobre el riesgo de que el gobierno utilice la fuerza pública para reprimir salvajemente, como en Valencia, con el objetivo de radicalizar las movilizaciones para que se rompa la unidad y se debiliten.

Una huelga general en la que no falte la marea verde

Por último, la huelga debe de ser convocada cuando toca, por la derogación de la reforma laboral, en defensa de los servicios públicos y contra los recortes sociales y en un día que pueda ser secundada por la mayoría de la población trabajadora. Es una cuestión de principios convocarla y de dar continuidad a la movilización. Hay más razones que nunca y condiciones para ello: la calle está que arde, el 19-F, Valencia y el movimiento estudiantil, sectores públicos movilizados, una industria en desmantelamiento, y un gran malestar social.

Parece que se quiere convocar el 29 de marzo. De ser así no permitiría participar a la conocida como “marea verde”, al ser un día no realmente lectivo, en el que se no se dan clases y solo se entregan las notas y acuden los alumnos media hora a los centros de secundaria. Las huelgas hay que hacerlas cuando hay gente en los centros y sería un error y una torpeza dejar fuera, en la práctica, al profesorado. En comunidades como Madrid ha protagonizado una poderosa lucha con diez días de huelga y más cien de conflicto, con manifestaciones de 70.000 y de 100.000 personas y una gran creatividad de las movilizaciones. También ha habido importantes movilizaciones en la educación pública de otras comunidades autónomas. No ha habido un sector que se haya movilizado con tanta fuerza en los últimos años y no se le puede ignorar.

A ver si para que nadie nos marque la fecha de la huelga general, se va a ir a poner en uno de los peores días posibles para asegurar la participación de la mayoría de los trabajadores y, en concreto, de sectores como la enseñanza pública que está en pie de lucha. La agenda de la huelga la impone la necesidad, la urgencia de la respuesta, la opinión de los trabajadores y la unidad de las fuerzas convocantes. Desde que entró en vigor la reforma laboral, el 11 de febrero, hasta el 29 de marzo hay muchos días posibles para acabar convocando en uno de los peores desde el punto de vista de garantizar la participación de todos. Si la razón es coincidir con las huelgas anunciadas en Euskadi y Galicia, algo que me parece bien, CC OO y UGT deberían negociar con ELA-STV, LAB y CIGA la fijación de una fecha en la que coincida todo el estado español y todo el mundo pueda hacerla. Y en cualquier caso, por ejemplo, ¿por qué no se convoca el 28 de marzo?

Además, la enseñanza pública no puede faltar a la cita de la huelga general porque todas las agresiones tienen coherencia: el modelo educativo, el tipo de mercado de trabajo y el modelo de sociedad que están configurando. Y que no es otra cosa que excelencia para cuatro, el resto trabajadores precarios y mal pagados y grandes desigualdades sociales. Nos hablaban de que España apostaba por otro modelo de crecimiento, por el I+D+i, por la formación de calidad, que podíamos estar en el grupo de los poderosos (G-20). La última reforma laboral del gobierno del PP apunta a un modelo propio de un país en vías de desarrollo, que basa su competitividad en bajos salarios, débil Estado de Bienestar, un derecho del trabajo ridículo y un sistema educativo clasista y, por ello, mediocre. Como vía para que las empresas ganen dinero sin modernizarse y sin apuestas de futuro.

Esto explica la ofensiva paralela hacia el servicio público educativo de calidad. Pensábamos que la beligerancia hacia la escuela pública era por razones económicas o ideológicas: para introducir el ánimo de lucro y para que las tarimas fueran púlpitos. Pero, en su lógica, a los cabezas de huevo neoliberales, no les interesa gastar en formación para empujar después a la juventud a que se vayan del país, animándoles desde programas televisivos que presentan la emigración como si fuera una fiesta. Con una campaña descarada para expulsar del país a la generación de jóvenes más brillante y preparada de nuestra historia, que no tiene un lugar entre nosotros por la irresponsable política económica aplicada.

La educación pública quiere seguir con su movilización y coincidir también con otros sectores públicos y con el conjunto de trabajadores. La lucha por la educación pública es de todos y la lucha de los demás es también la nuestra. Porque si nos llevan a un modelo laboral y social tercermundista no hay espacio para un escuela de calidad de tod@s y para tod@s. Y si esa escuela pública desaparece no tendremos ni una sociedad justa, ni una democracia de calidad, ni unos ciudadanos formados, informados, críticos y comprometidos con su con tiempo y con su pueblo. La marea verde no puede faltar en la Huelga General.

Agustín Moreno es profesor de secundaria de Vallecas

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=145731





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sábado, 3 de marzo de 2012

A LA OPINIÓN PÚBLICA INTERNACIONAL: LA VERDAD SOBRE GRECIA










A la opinión pública internacional: la verdad sobre Grecia


Artículos de Opinión | Mikis Theodorakis | 03-03-2012 |
El domingo 12 de febrero de 2012, Mikis Theodorakis hizo este llamamiento durante la gran manifestación que tuvo lugar en la Plaza Sintagma de Atenas en paralelo al debate parlamentario sobre la adopción de un nuevo Memorándum impuesto a Grecia por la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI). Cuando los ancianos Mikis Theodorakis (de 87 años) y Manolis Glezos (de 90) pidieron permiso a la policía antidisturbios para poder dirigirse a la multitud desde las escaleras del Parlamento, la única respuesta que obtuvieron fue una ráfaga de gas lacrimógeno que más bien pareció un intento de asesinato;

"Existe una conspiración internacional cuyo objetivo es darle a mi país el golpe de gracia. El asalto se inició en 1975 contra la cultura griega moderna; luego continuó con la descomposición de nuestra historia reciente y nuestra identidad nacional y, ahora, trata de exterminarnos físicamente con el desempleo, el hambre y la miseria. Si los griegos no se sublevan para detenerlos, el riesgo de extinción de Grecia es real. Podría ocurrir en los próximos diez años. Lo único que sobreviviría a nuestro país sería el recuerdo de nuestra civilización y de nuestras luchas por la libertad.

Hasta 2009, la situación económica en Grecia no era muy grave. Las grandes heridas de nuestra economía fueron el excesivo gasto militar y la corrupción de una parte del mundo político, financiero y de los medios. Pero también son responsables algunos países extranjeros, entre ellos Alemania, Francia, Inglaterra y USA, que ganaron miles de millones de euros a costa de nuestra riqueza nacional vendiéndonos año tras año equipamiento militar. Esta hemorragia constante nos impidió avanzar mientras que enriquecía a otros países. Lo mismo se podría decir en lo que respecta al problema de la corrupción. Por ejemplo, la empresa alemana Siemens tenía una agencia especial dedicada a corromper a los griegos con el fin de que éstos diesen preferencia a sus productos en nuestro mercado. Así, hemos sido víctimas de este dúo de depredadores, alemanes y griegos, que se enriquecieron a costa del país.

Es obvio que estas dos grandes heridas podrían haberse evitado si los líderes de ambos partidos políticos proyanquis no se hubiesen dejado corromper. Esa riqueza, producto del trabajo del pueblo griego, se drenó hacia países extranjeros y los políticos trataron de compensar las pérdidas mediante préstamos excesivos que dieron lugar a una deuda de 300 billones de euros, un 130% del Producto Nacional Bruto.


Con una estafa así, los extranjeros ganaban por partida doble: en primer lugar mediante la venta de armas y de sus productos y, en segundo, con los intereses sobre el capital que le prestaban al gobierno, no al pueblo griego que, como hemos visto, fue la principal víctima en ambos casos. Un solo ejemplo bastará para demostrarlo: en 1986, el gobierno de Andreas Papandreu pidió prestado un billón de dólares a un banco de un gran país europeo. Los intereses de ese préstamo terminaron de pagarse en 2010 y ascendieron a ¡54 billones de euros!

El año pasado, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, declaró que era consciente de la masiva fuga de capital que tenía lugar en Grecia a causa del alto costo del material militar, comprado principalmente a Alemania y Francia. Añadió que había llegado a la conclusión de que los fabricantes de armas nos estaban llevando a un desastre seguro. Sin embargo, confesó que no hizo nada para contrarrestarlo… ¡para no perjudicar los intereses de países amigos!

En 2008, la gran crisis económica llegó a Europa. La economía griega no se ha librado de ella. Sin embargo, el nivel de vida, que hasta entonces había sido bastante alto (Grecia estaba clasificada entre los 30 países más ricos del mundo), prácticamente no ha cambiado, a pesar del aumento de la deuda pública. La deuda pública no se traduce necesariamente en una crisis económica. Se estima que la deuda de países importantes como USA y Alemania es de miles de billones de euros. Los factores determinantes son el crecimiento económico y la producción. Si ambos son positivos, es posible obtener préstamos bancarios a un interés inferior al 5%, hasta que pase la crisis.

En noviembre de 2009, cuando George Papandreu llegó al poder, estábamos exactamente en esa posición. Para entender el efecto de su desastrosa política, mencionaré únicamente dos porcentajes: en 2009 el PASOK de Papandreu obtuvo el 44% de los votos. Ahora, las encuestas no le dan más del 6%.

Papandreu habría podido enfrentarse a la crisis económica (que era un reflejo de la de Europa) con préstamos bancarios al interés habitual, es decir, por debajo del 5%. Si lo hubiera hecho, nuestro país no habría tenido problemas. Como estábamos en una fase de crecimiento económico, nuestro nivel de vida habría mejorado.

Pero en el verano de 2009, cuando Papandreu se reunió en secreto con Strauss-Kahn para poner a Grecia bajo la tutela del FMI, ya había iniciado su conspiración contra el pueblo griego. Fue el exdirector del FMI quien hizo esta revelación.

Para lograrlo, fue necesario falsificar la situación económica de nuestro país con el fin de que los bancos extranjeros se asustasen y aumentasen hasta niveles prohibitivos las tasas de interés que exigían por los préstamos. Aquella costosa operación se inició con el incremento artificial del déficit público, desde el 12% al 15% para el año 2009 [Andrés Georgiu, Presidente de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Estadística, ELSTAT, decidió súbitamente en 2009, sin el consentimiento de su Junta Directiva, incluir en el cálculo del déficit a algunas organizaciones y empresas que nunca antes se habían tenido en cuenta en ningún otro país europeo, con la excepción de Noruega, y ello con el objetivo de que el déficit de Grecia sobrepasara al de Irlanda (el 14%), para convertir a nuestro país en el eslabón débil de Europa, NdT]. Debido a este aumento artificial del déficit, el fiscal del Estado, Grigoris Peponis,ha encausado hace veinte días a Papandreu y a Papakonstantinu (su exministro de Hacienda).

A continuación, Papandreu y su ministro de Hacienda iniciaron una campaña de descrédito que duró cinco meses, durante los cuales trataron de persuadir a los extranjeros de que Grecia, al igual que el Titanic, se estaba hundiendo y de que los griegos son corruptos, perezosos e incapaces de hacer frente a las necesidades del país. Las tasas de interés subían después de cada una de sus declaraciones y todo eso contribuyó a que Grecia dejase de poder contraer préstamos y nuestra adhesión a los dictados del FMI y del Banco Central Europeo se convirtiese en una operación de rescate que, en realidad, es el principio de nuestro fin.

En mayo de 2010, el ministro de Finanzas firmó el Memorándum, es decir, la sumisión de Grecia a nuestros prestamistas. Según la ley griega, la adopción de un acuerdo como éste debe presentarse al Parlamento y necesita la aprobación de las tres quintas partes de los diputados. Eso significa que tanto el memorándum como la troika que nos gobierna son ilegales, no sólo desde el punto de vista de la legislación griega, sino también de la europea.

Desde entonces, si considerásemos que nuestro viaje hacia la muerte es una escalera de veinte peldaños, ya hemos recorrido más de la mitad del camino. El Memorándum regala a los extranjeros nuestra independencia nacional y la propiedad de la nación, es decir, nuestros puertos, aeropuertos, carreteras, electricidad, agua, todos los recursos naturales (subterráneos y submarinos), etc. A éstos hay que añadir nuestros monumentos históricos, como la Acrópolis, Delfos, Olimpia, Epidauro y otros, ya que hemos decidido no hacer valer nuestros derechos.

La producción ha disminuido, la tasa de desempleo ha aumentado hasta el 18%, 800 000 negocios, miles de fábricas y cientos de artesanos han cerrado. Un total de 432 000 empresas han quebrado. Decenas de miles de científicos jóvenes están abandonando nuestro país, que se hunde cada vez más en las tinieblas de la Edad Media. Millares de personas que tenían una buena posición hasta hace poco, ahora buscan comida en los contenedores de basura y duermen en las aceras.

Mientras tanto, se supone que debemos vivir gracias a la generosidad de nuestros prestamistas, los bancos europeos y el FMI. De hecho, todo el paquete de decenas de miles de millones de euros que llega a Grecia regresa luego a nuestros acreedores, mientras que nosotros nos endeudamos cada vez más a causa de unas tasas de interés insoportables. Y como es necesario mantener la función del Estado, los hospitales y las escuelas, la troika impone impuestos exorbitantes a la clase media baja de nuestra sociedad, que llevan directamente a la hambruna. La última vez que tuvimos una situación de hambruna generalizada en nuestro país fue al principio de la ocupación alemana en 1941, con casi 300 000 muertos en sólo seis meses. Hoy, el espectro del hambre vuelve a nuestro infortunado y calumniado país.

Si la ocupación alemana nos costó a los griegos un millón de muertes y la destrucción total de nuestro país, ¿cómo podemos aceptar las amenazas de Merkel y la intención alemana de imponernos un nuevo Gauleiter,* que esta vez llevará corbata?

La ocupación alemana, desde 1941 hasta octubre de 1944, demostró hasta qué punto Grecia es un país rico y hasta qué punto los griegos son trabajadores y tienen conciencia de su compromiso con la libertad y el amor por su patria.

Cuando las SS y la hambruna mataron a un millón de personas y la Wehrmacht destruyó nuestro país, confiscó toda la producción agrícola y el oro de los bancos, los griegos fueron capaces de sobrevivir por medio del Movimiento de Solidaridad Nacional y de un ejército de 100 000 guerrilleros, que inmovilizaron 20 divisiones alemanas en nuestro país.

Al mismo tiempo, los griegos no sólo sobrevivieron gracias a su diligencia en el trabajo, sino también, bajo las duras condiciones de la ocupación, gracias al gran desarrollo del arte griego moderno, especialmente en los campos de la literatura y de la música.

Grecia eligió el camino del sacrificio por la libertad y la supervivencia al mismo tiempo.

Fuimos atacados, respondimos con la solidaridad y la resistencia y sobrevivimos. Ahora hacemos exactamente lo mismo, con la certeza de que el pueblo griego, con el tiempo, vencerá. Este mensaje está dirigido a Merkel y a su ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y hace hincapié en que yo sigo siendo un amigo del pueblo alemán y un gran admirador de su contribución a la ciencia, a la filosofía, al arte y, en particular, a la música. La mejor prueba de ello es que he confiado toda mi obra musical en dos editoriales alemanas, Breitkopf y Schott, que están entre las mayores editoriales del mundo, y mis relaciones con ellas son muy cordiales.

Hoy nos amenazan con echarnos de Europa. Si ellos no nos quieren una vez, nosotros no querremos diez veces formar parte de la Europa de Merkel y Sarkozy.

Hoy, domingo 12 de febrero, Manolis Glezos –el héroe que arrancó la cruz gamada de la Acrópolis y con ello dio la señal que marcó el comienzo no sólo de la resistencia griega, sino también la resistencia europea contra Hitler– y yo vamos a participar en una manifestación en Atenas. Nuestras calles y plazas se llenarán de cientos de miles de griegos que expresan su ira contra el gobierno y la troika.

Ayer escuché a nuestro primer ministro-banquero cuando, dirigiéndose al pueblo, dijo que ya casi hemos tocado fondo. Pero ¿quién nos ha llevado a ese fondo en sólo dos años? Son los mismos que, en vez de estar en la cárcel, amenazan a los diputados con votar un nuevo Memorándum peor que el anterior. ¿Por qué? Porque eso es lo que el FMI y el Eurogrupo nos obligan a hacer con amenazas: si no obedecemos, será la quiebra… Es una situación totalmente absurda. Grupos griegos y extranjeros que nos odian y que son los únicos responsable de la situación en que está nuestro país, nos amenazan y nos chantajean para seguir destruyéndonos hasta nuestra extinción definitiva.

Durante siglos hemos sobrevivido en condiciones muy difíciles. Y no sólo sobreviviremos ahora, sino que resucitaremos si nos llevasen por la fuerza hasta el penúltimo peldaño de la escalera que conduce a la muerte.

En estos momentos dedico todas mis fuerzas a unir a los griegos. Trato de convencerlos de que la troika y el FMI no son una calle de sentido único. Hay otra solución: cambiemos la orientación de nuestra nación. Pactemos con Rusia una cooperación económica que nos ayude a poner en valor la riqueza de nuestro país en condiciones favorables para nuestros intereses nacionales.

Propongo que dejemos de comprar equipamiento militar alemán y francés. Hagamos todo lo posible para que Alemania nos pague las reparaciones de guerra que nos adeuda, que con los intereses acumulados se elevan a 500 billones de euros.

La única fuerza capaz de hacer estos cambios revolucionarios es el pueblo griego en un frente unido de Resistencia y Solidaridad que expulse del país a la troika (FMI y bancos europeos). Al mismo tiempo, declaremos nulos y sin efecto todos sus actos ilegales, préstamos, deudas, intereses, impuestos y compras de bienes públicos). Por supuesto, sus socios griegos, que nuestro pueblo ya ha condenado como traidores, recibirán el castigo que se merecen.

Vivo totalmente centrado en este objetivo (la unión del pueblo en un Frente) y estoy seguro de que lo vamos a lograr. Luché con las armas en la mano contra la ocupación nazi. Conocí los calabozos de la Gestapo. Fui condenado a muerte por los alemanes y sobreviví milagrosamente. En 1967, fundé el Frente Patriótico (Patriotikò Mètopo, PMA), la primera organización de resistencia contra la junta militar. He luchado en la clandestinidad. Fui detenido y encarcelado en el “matadero” de la policía de la Junta. Pero sigo aquí.

Tengo 87 años y es muy probable que el día de la salvación de mi querida patria no esté entre vosotros. Pero voy a morir con la conciencia tranquila, porque cumpliré hasta el final con mi deber para con los ideales de libertad y derecho".

Fuente: http://www.spitha-kap.gr/el/article...

Traducido para Tlaxcala (http://www.tlaxcala-int.org/article...) por Manuel Talens


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LA 3ª REPÚBLICA: UN PROYECTO POLÍTICO, CULTURAL Y MORAL










La III República o Rescatar siglos: Un proyecto político, cultural y moral
29 febrero, 2012


Posted by larepublica.es José Luis Pitarch

Ponencia de apertura de las Jornadas de “Febrero Republicano” de Unidad Cívica Andaluza por la República (UCAR)

Permitidme comenzar líricamente, porque “la República” tiene una cara de sentimiento, emoción, y otra de necesidad, lógica, razón. En mayo de 2.008publiqué en una columna (por título “República o regeneración democrática”) de la cual recojo lo que sigue:

<<“Mataron a Federico/ cuando la luz asomaba./ El pelotón de verdugos/ no osó mirarle a la cara”. Mas la estirpe de Federico no somos revanchistas, aunque su recuerdo nos nuble la vista con llanto de Granada. No es la lumbre de nuestros ojos el desquite, aunque Miguel agonice a los treinta y un años comido de enfermedad su pecho intenso, herido de la vida, del amor, de la muerte, en lúgubre prisión de una dictadura terrorista, mientras canta a su pequeño hijo amamantado con pan y cebolla: “En la cuna del hambre/ mi niño estaba,/ con sangre de cebolla/ se amamantaba./ (…) Ríete, niño,/ que te traigo la luna/ (…) Tu risa me hace libre,/ me pone alas,/ soledades me quita,/ cárcel me arranca,/ (…) porvenir de mis huesos/ y de mi amor”. Miramos al futuro sin rencor del pasado que nos usurparon, mas no renunciamos a la memoria, porque sin ella no hay identidad y porque no tenemos derecho a la amnesia, al olvido de quienes todo dieron por un mundo con justicia. El fin natural de una sociedad democrática es la República, que aquí llegó dos veces democráticamente y sin una gota de sangre, y dos nos fue arrancada con máxima violencia, ilegalidad, ilegitimidad. No somos revanchistas, como no lo eran Federico, Miguel, Antonio Machado, sino apasionados por la dignidad. Son otros los aún revanchistas vergonzantes, los que en su fuero íntimo no renuncian a la “victoria” sobre media España. A ésos sólo les decimos “¡A la mierda!”, a lo Labordeta o Fernán-Gómez. Porque les cuadra el “diagnóstico del manco” que acuñó Unamuno para Millán-Astray: el tullido tiende a tullir. Nosotros creemos en la República como régimen político y moral superior a la monarquía, y reclamamos que ésta nos devuelva la fracción de Soberanía que sustrae, usurpa a las/os ciudadanos. Frente a la corrupción institucionalizada, heredera y continuadora de la España negra, frente a las hipotecas, embudos, trágalas de una “transacción” bautizada como “transición”, aspiramos a una definitiva Regeneración Democrática cuyo nombre es “III República”>>.

II
III República, decimos, o proyecto político-histórico enraizado, sucesor legítimo de la I y II Repúblicas. Ambas llegadas pacífica y democráticamente a este querido y tantas veces traicionado país tras, respectivamente, una reina y un rey Borbones indignos, cofrades y apoyados en militares traidores al pueblo (destaquemos entre éstos al “espadón de Loja”, Narváez, y al dictador Primo de Rivera; o a Franco, favorito de Alfonso XIII, quien fue incluso su padrino de boda).Y ambas Repúblicas linchadas por la conspiración o coyunda de siempre: la de dichos milicos golpistas metidos a politicastros, junto a eclesiásticos infieles a su Evangelio, señoritos canallas terratenientes expoliadores de los braceros, piratas contrabandistas como Juan March… “¿Y el pueblo?”, decía el gran Louis Blanc: “el pueblo despertó asustado por el ruido de pasiones que no eran las suyas”. (¡Ah!, pero aún en Sevilla padecéis la ignominia de tener al mayor terrorista de la historia de España, Queipo de Llano, asesino profesional, primero de moros, luego de andaluces, enterrado a los pies de la Macarena y con su fajín de general pistoleropresidiendo las procesiones. Decía Queipo: “Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros. Todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado”). Quería fusilar a media España.Lo señalaba bien aquel hombre preclaro y bueno, don Antonio Machado (el de “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla… Hay en mis venas gotas de sangre jacobina, pero mi verso brota de manantial sereno”). Lo decía, sí, Machado: “Españolito que vienes al mundo… una de las dos Españas ha de helarte el corazón”).

La I República, advenida de modo plenamente democrático, era el intento, con un siglo de retraso, de enlazar, engranar con “la Ilustración”, con los empeños de Campomanes, Floridablanca, Aranda, Jovellanos. De europeizar, en su mejor sentido, España, de sintonizar con Francia, que, tras tres dinastías en el siglo XIX (Bonapartes, Borbones, Orleans), recién había alcanzado la definitiva República, su Tercera. Como será régimen definitivo la III nuestra. No hay caso en el mundo cual el de los Borbones hispanos, que ya han venido ¡4 veces!, siempre en base a golpes de estado militares o guerras civiles. Somos país único: mientras en el planeta cada vez va habiendo una monarquía menos, nunca una más, como una especie en extinción, en España vuelve ¡por 4ª vez, a fines del siglo XX!, y por el dedo de un generalón golpista, dictador y genocida (eso sí, bajo palio como la hostia santa) que se hubiera quedado en sedicioso fracasado y fugadode España (para vivir muy bien con el dinero que le aseguraba el pirata Juan March si el golpe de estado fallaba) de no haber tenido como padrinos a Hitler y Mussolini, quienes le pasaron a la Península a unos soldados mercenarios, no españoles sino legionarios extranjeros del ¡Viva la muerte! y musulmanes que venían a hacer una cruzada católica consistente en el pillaje y botín, violar mujeres (a esto también les instaba el infame Queipo) o robar los copones de las iglesias. ¡Qué país de esperpento! ¡Qué cruzada! ¡Cuánto inmenso cinismo! ¡Y qué Iglesia, todavía hoy viviendo de las rentas, políticas y económicas, de una guerra de religión de 8 siglos en la Edad Media (caso único también en Europa, y probablemente en el mundo) y de una Edad “Moderna” en que se autodefinía como “brazo armado de la Iglesia” y “luz de Trento”, el gran concilio reaccionario que tanto lastró el futuro de España. Todavía lo reivindicaba el fascista-militarista Teniente General De Santiago y Díaz de Mendívil, Vicepresidente del Gobierno con Arias navarro, que dimitió en septiembre del 76 por legalizarse los sindicatos.Lo exigía su honor. Esperpéntica, patética estampa o hallazgo: un “honor antisindical”. ¡Qué contubernio, el de militarismo y fascismo! ¡Qué casta de militares franquistas, tratando de sabotear la democracia durante lustros después de morir el zorruno Franco! Que se sumó el último a la feroz cuartelada de julio del 36, perose las amañó y apañó para hacerse el preboste de la militarada. Sabía más que Briján (aquel Bryan inglés de las minas de Río Tinto que dio lugar al dicho).


A todo esto venían a intentar poner fin la I y la II Repúblicas, recuperando el atraso de siglos. La Primera con su Proyecto de Constitución federalista (lamás probable y verosímil solución para España, como vemos siglo y medio después), que comenzaba proclamando: “La Nación Española, deseando asegurar la libertad, cumplir la Justicia y realizar el fin humano a que está llamada en la civilización…”. Pero dos golpes de estado concatenados en 1.874, el de Pavía y el de Martínez Campos, la liquidaron. Ni tiempo le dieron a tener Constitución, ni Presidente de la República. Castelar había dicho: la República la trae una conjura de la Sociedad, la Naturaleza y la Historia. Pero había otra conjura más poderosa, la de los de siempre, que paró de nuevo la Historia en 1.874 y volvió a meterlaentre paréntesis. (Franco, con su régimen militar-fascista-eclesiástico-terrateniente-bonapartista, y cambiándose de chaqueta cuantas veces hiciera falta, llenaría luegode crímenes de lesa humanidad el último pillaje de este feroz contubernio de siglos. Que, ¡ojo!, aún no ha terminado, pues, pisoteando incluso las leyes dinásticas de los Borbones, el césar marroquí dejó su silla al Rey que se le antojó—lógico, España era suya–, al “Rey del Movimiento” o fascismo español, cuyos Principios juró Juan Carlos solemnemente, traicionando a su propio padre. Claro que Juan Carlos, cuando le convino, plagiando a Groucho Marx, fue y dijo: “Éstos son mis principios. Pero, si me conviene, tengo otros”).
III

Tras la I República vino el tinglado llamado “Restauración”, iniciado con el corto reinado de Alfonso XII (hijo de la destronada Isabel II y de cualquiera de susnumerosos amantes, verosímilmente el apuesto capitán valenciano Puig Moltó), quien moriría muy joven, tuberculoso; y después un monarca necio, “Rey soldado” por excelencia, Alfonso XIII el Africano, rodeado de favoritos militares africanistas a los que concedía ascensos a capricho, atrincherándose tras ellos y llegando hasta pisotear una Constitución (la de 1.876) que le concedía enormes poderes de Jefe de Estado y de Gobierno, instaurando –contra dicha Constitución—una Dictadura pura y dura, la de Miguel Primo de Rivera. Tanta traición e incapacidad del monarca, tanto hartazgo, desprecio y hastío de grandes sectores de la sociedad, produjeron un contundente pronunciamiento republicano en cuanto hubo unas Elecciones, el 12-4-31. Y así cayó, entre inmensa y pacífica alegría popular, la prostituida monarquía, arribando la II República.

¡La II República, la nueva promesa de Regeneración, de rescatar siglos! Un régimen, al fin, de Dignidad y Cultura, de esperanza para todos (no sólo para los poderosos). En su Título Preliminar, el Art 1º definía a España como “una República democrática de trabajadores de toda clase, en régimen de Libertad y de Justicia”. El 3º rezaba: El Estado español no tiene religión oficial”. El 6º: España renuncia a la guerra”. Entre los derechos de los españoles, como primerísimo: “No podrá ser fundamento de privilegio jurídico la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas”. También: las Órdenes religiosas se someterán a las leyes tributarias del país. Los padres tienen, para con los hijos habidos fuera del matrimonio, los mismos deberes que con los nacidos en él. El trabajo es una obligación social. La República protegerá al campesino, y a los pescadores. La República legislará para facilitar a los españoles económicamente necesitados el acceso a todos los grados de enseñanza. La jurisdicción penal militar queda limitada a los delitos militares y a la disciplina de los Institutos armados. En fin, no seguimos con más Artículos: una auténtica revolución democrática, de recuperación de siglos de atraso moral, cultural, político, paraacabar con la muralla de privilegios, sinecuras, patentes de corso social y económico. Por eso los de siempre, la España oscura, ultraconservadora, la de esos privilegios, patentes y bulas, se puso a conspirar desde el día siguiente para destruir aquel futuro de regeneración y esperanza.

Y, con un enorme sostén de los fascismos europeos, éstos de siempre, más verdugos que nunca del pueblo, hicieron una guerra inicua y destructiva a la II República, seguida de una cruenta marcha atrás de cerca de cuatro décadas de dictadura de lesa humanidad, que todavía fusilaría a españoles en septiembre de 1.975 en Madrid, Barcelona, Burgos. Más otra década al menos de persistentes amenazas, pues la condicionada y parcialmente coaccionada democracia que siguió a la muerte del césar marroquí conoció desde sediciones como la del “manifiesto de los cien” (diciembre 81) a intentos de directo golpe de estado al menos hasta 1.985, con la tentativa militar-civil de La Coruña de asesinar a toda la cúpula del Estado y Gobierno.

IV

Mas quizá no sobre añadir breves palabras respecto a esa democracia monarquicona de la Constitución de 1.978, democracia otorgada, concedida, condicionada. Pues los francofascistas —y a su cabeza, de “padre de la Constitución”, quien había sido el despiadado mentidor oficial de ese fascismo franquista como Ministro de “Información” (¡uf!), Sr. Fraga, que en cualquier país de Europa hubiese corrido la suerte de Goering, Ribbentrop, Frank, Frick, Keitel, Rosenberg o el francés Laval, o cuando menos la de Speer o Pétain; Fraga, que decía (diciembre de 2.006) que sí, que Pinochet cometíó “algunos excesos” pero fue muy bueno para Chile; Fraga, que fichó al terrorista argentino de extrema derecha Almirón como guardaespaldas; Fraga, ahora homenajeado, ensalzado por un “Partido Popular” que así exhibe sus carencias democráticas y su apego al fascismo hispano— los francofascistas, decíamos, espetaron a los demócratas: o aceptanustedes tal y tal y tal (trágalas y guetos) o no hay democracia. Lo primero, tragan al Rey del Movimiento. Y en República o referéndum sobre la forma de Estado, ni piensen. Y nada de responsabilidades por los crímenes de la dictadura. Ni de reconocimiento a los últimos soldados de la República, los guerrilleros “maquis” que ejercieron el sagrado derecho de resistencia a la tiranía, que viene de Aristóteles, Tomás de Aquino, Locke. ¡Qué inmensa vergüenza, héroes estos guerrilleros en toda Europa, del este y del oeste, con medallas, pensiones, grados militares, menos aquí!: de nuevo, España caso único europeo. Ya sólo quedanvivos 3 ó 4 guerrilleros, traicionados por esta democracia condicionada de la que presumimos. Pareciera que los dos grandes partidos piensen que a ver si se mueren todos ya de una vez.

Por todo esto, igual que respecto a los militares de la UMD, muy insuficientemente reconocidos, subtitulé a un reciente libro mío —disculpen la autocita— “La reconciliación del embudo”. No toca extenderse en la materia, pero ningún militar “fichado” como de la UMD (de aquellos que no encarcelaron, para evitar que se supiese que “los úmedos” no eran sólo 8 ó 10 gatos de Madrid, sino bastantes más, especialmente en Barcelona), ninguno ha ascendido a general, aunque fueran cabeza de promoción, diplomados de Estado Mayor, etc; además de que fueron discriminados para obtener destinos, etc. Mientras sí han ascendido a generalquienes, como Blas Piñar hijo o Juan Cañadas, difundieron públicamente un escrito apoyando a los golpistas del 23-F-81. Y, cuando la Ministra de Defensa Carmen Chacón dio una medalla de consolación a los nueve miembros de UMD condenados a penas de prisión de no pocos años, estas medallas fueron contestadas abrupta, chulesca y públicamente, tildándolas de “barbaridad”, por el guaperas general García de Dios, sin que la Ministra le impusiera un inmediato correctivo, como era su obligación (de la Ministra). Y uno tiene que preguntarse: ¿qué temía la Ministra de los militares tardo o retrofranquistas, qué temía todavía en 2.010?

En fin, los francofascistas, decíamos, dejaron clarito a los demócratas: o aceptan ustedes tales y tales trágalas y guetos o no hay democracia. Ya hemos citado a los guerrilleros antifascistas y a los militares de la UMD. Valga un breve vistazo a otros trágalas de consideración de esta Constitución monárquica. Por ejemplo: Europa difícilmente iba a admitir que la Constitución incluyera la pena de muerte que había en el franquismo; pero los Fraga y compañía coaccionaron para que en los Ejércitos sí pueda, constitucionalmente, haberla (en tiempo de guerra). E ídem de ídem respecto al tribunal de honor, antigualla gremialista, sectaria, sin garantías democráticas, impropia de un Estado de Derecho, que permitía echar a la calle a un funcionario/a o a un miembro de las organizaciones profesionales: la Constitución del 78 lo prohibió en la Administración Civil y en dichas organizaciones, pero (trágala) lo permite en los Ejércitos. Y citemos también el inadmisible Referéndum no vinculante que nos impusieron. No vinculante ¿por miedo, o por desprecio al pueblo? De remate, a la monarquía puesta por Franco la acorazaron doblemente en el Art. 168 de la Constitución, que hace prácticamente imposible licenciarla aunque lo quieran la mayoría de losespañoles/as. Y el Rey —o su hijo o hija sucesores, listos o zotes, honrados o metidos en negocios turbios— con enorme poder, como decidir el candidato a Presidente del Gobierno pasando, si quiere o le interesa, por encima de la mayoría de diputados del Congreso. Y todo bajo la vigilancia de un Ejército síndico del “atado y bien atado”.

“Constitución bajo coacción” o coacciones, pues, y por tanto ilegítima en una serie de puntos (en otros, particularmente en la gran mayoría de Derechos Fundamentales, en que copió a las europeas occidentales, la aplaudimos). Conque a tragar monarquía y al Rey puesto a dedo por Franco. Y nada de responsabilidades o reparación por los crímenes de Estado de la dictadura. Ahí estaba, junto a Fraga, el falangista Gabriel Cisneros, también de “padre de laConstitución”. Y Herrero de Miñón echando una manita, verbigracia para meter el fasciomilitarista Artículo 37 de la Ley Orgánica del Estado de Franco, que asignaba misiones de política interna al Ejército, camufladito en el Artículo 8 de la flamante Constitución. Lo cual usó el teniente general Mena Aguado en Sevilla el 6-1-06, en la llamada “Pascua militar”, reclamando un derecho del Ejército a “intervenir” en relación al Estatuto de Cataluña. Ante todo esto, la conclusión es evidente: el Estado español está y estará en interinidad política mientras no haya un referéndum vinculante Monarquía-República. Como dijo G. Puente Ojea, la “transición” ha sido el mayor timo de la Historia de España.

Y un dato final o “guinda”, que no sé si llamar de esperpento o de auténtico menosprecio al pueblo español: todas las Constituciones monárquicas que hemos tenido en España antes de la actual, la de 1812, la de 1.837, la de 1.845, la de 1.869, la de 1.876, situaron a las Cortes, como representantes de la Soberaníapopular, por delante del Rey o Reina. Y, del mismo modo, la Constitución republicana de 1.931 las ubicó antes que la Presidencia de la República, como también había hecho el Proyecto oficial de Constitución de 1.873 de la I República. Mas, ¡oh maravilla!, la Constitución de 1.978 pone al Rey (Título II) por delante de las Cortes (Título III). Otro inmenso trágala. Suena a seguir la estela del franquismo (el cesítar antes que todo). ¡Uf!

V

No os sorprenderá, consecuentemente, que pronuncie con porfía: somos jacobinos, no girondinos, y creemos profundamente en la libertad, igualdad y fraternidad humanas. Aunque no pretendemos cortar la cabeza al Rey, como Robespierre el Incorruptible. (Sí querríamos que Su Majestad, que habla tanto y de tantas cosas, mencionara y censurase muy explícitamente la corrupción). Y, por creer en tal tríptico, somos republicanos, único régimen compatible plenamente con la democracia. ¿Cómo ignorar que el fin natural de una sociedad democrática es la República? Venzamos de una vez a la conspiración de epulones, eclesiásticos infieles a su Evangelio, militares roídos por la lejanía al pueblo o adoctrinados en el fascismo, terratenientes adoradores de Queipo. En epítome: acabemos con la inmadurez histórica y política de España. Y cumplamos con la legislación internacional sobre derechos humanos que el Estado español se ha comprometido, voluntariamente, a cumplir. Pues la monarquía hereditaria transgrede la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ninguna desigualdad “al nacer”, Artículo 1º; y ello “sin distinción de ninguna índole, ni por origen ni por nacimiento”, Artículo 2º). También transgrede el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ídem, Artículos 2 y 25). E incluso el propio Artículo 14 de la actual Constitución Española (ídem, igualdad jurídica sin discriminación, recogida también en el Artículo 7 de la citada Declaración Universal de DHs). La monarquía hereditaria conculca incluso los siguientes Artículos de la Constitución vigente: el 1 o primero (que consagra la igualdad como “valor superior” de nuestro ordenamiento jurídico), el 9 (la igualdad ha de ser “real y efectiva”) y el 23 (“derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos”).

VI

Hablemos finalmente de Cultura, pues la III República es, quizá sobre todo, un irrenunciable proyecto cultural. Cultura tiene más de una definición o acepción, ya que Cultura es paradigma, cosmovisión, pensamiento, forma de ver las cosas, ética. A uno le gusta particularmente la definición del gran valenciano de Sueca Joan Fuster: cultura como sistema de referencias. En todo caso, Cultura remite a sociedad, conocimiento, entender qué pasa; y a Moral y Derecho. Y también a Historia del grupo social, y a Futuro (decía Teilhard de Chardin: el pasado descubre la estructura del futuro). Mas Cultura remite no sólo a pensamiento, razón, sino también a Acción. Y una cultura republicana se despliega en lucha ideológica y comunicativa, contra la inmovilidad, atontamiento y abulia ideológica actual en grandes capas de población.

Una cultura republicana equivale, así, a Civilización y Respeto en su mejor sentido: derechos humanos, dignidad de la persona (que es fundamento del orden político y de la paz social, como bien recoge el Artículo 10 de la Constitución de 1.978… aunque luego lo contradiga en parte de su articulado). Y, desde luego, no es poder sin más, dominio, negocios, manipulación, dinero. Cultura (no falseada, bastardeada) debe ser, en fin, parte importante de la superestructura social y política. Y, por supuesto, no cabe llamar cultura a esa degradación de la televisión basura, el tarot, agüeros, hechicerías, que desactivan la conciencia colectiva, cada cual en su rincón, en el no pensar, en la desestructuración y la ignorancia. Parece que el lema (instado por el poder, por las clases políticas frecuentemente, por el terrorismo financiero) fuese no pensar, reír a lo sumo.

¡Ah!, pero nada es casual (la casualidad es el dios de los tontos, decía Federico el Grande, gran amigo de Voltaire), otra cosa es que se desconozcan las causas o motivos. Y lo que buscan imponer los inmensos poderes económico-financieros de hoy, dominantes de los medios de comunicación, contaminando a las/os ciudadanos con su ideología, es mantener un “orden” social y económico al servicio de una exigua minoría, sofocando antes de nacer cualquier conato de insumisión o rebeldía frente a esos poderes omnímodos. A los que no les haga falta detener, torturar, aprisionar, les baste con entontecer. Es frente a todo esto que propugnamos la “lucha” republicana, de concienciación ideológica y comunicativa.

VII

Mas, habiéndonos referido al concepto “Ideología”, “ideológico”, puede que no sobre señalar brevemente cómo se incuba en el pueblo honrado de a pie la “ideología dominante”, de mantenimiento de las relaciones de poder, propiedad, producción, para inmenso lucro de unos pocos. Controlando la sociedad y la cultura popular. Con muchos gobernantes de capataces de esos inmensos poderes egoístas, mientras un niño muere de hambre cada 5 ó 6 segundos. (En España, por ende, disfrutamos de una Iglesia aliada mayoritariamente con tal sistema, y con su eterno y productivo vicio de controlar las conciencias, las mentes). Grandes filósofos y pensadores como Gramsci (ver sus conceptos “hegemonía”, “bloque hegemónico”) o Althusser (“aparatos ideológicos”, etc) tienen bien descrito este fenómeno de inocular, transfundir al pueblo la ideología, opiniones, “códigos” de los amos explotadores, seduciéndolo, sometiéndolo.

Particularmente consternante es el control de la Información y los mass media. En Unidad Cívica por la República, verbigracia, padecemos lo que llamo“conspiración contra la República”: imposibilidad de obtener subvenciones para actos (no ya ahora, en momentos de grave crisis económica, sino de siempre), no asistencia de los medios de comunicación a ruedas de prensa que convocamos, etc. Y no busquen ustedes en Valencia una calle del general valenciano Vicente Rojo, Jefe del Ejército republicano en la guerra civil, no la hay. Ni el PSOE ni el PP se la concedieron, y eso que era un gran católico. Y el 24-8-2004, conmemorando el 60º aniversario de la Liberación de París del yugo nazi, fui testigo de la infamia y tergiversación de Javier Rojo, Presidente de nuestro Senado, quien, en su turno de palabra, se refirió numerosas veces a “los españoles” (sic) que entraron en cabeza de la División Leclerc, cuando la placa conmemorativa, la tarjeta de invitación que todos teníamos, el discurso del Alcalde parisino, Bertrand Delanoë, decían mil veces “los republicanos españoles” (sic).Pero J. Rojo se comió veinte veces la palabra “republicanos”.

Podríamos citar muchas más ignominias, pero hay una que constituye auténtico arquetipo de cómo el francofascismo antirrepublicano goza de hondas raíces ylarga mano hasta hoy mismo. Nos referimos al pueblo de cinco mil habitantes Numancia de la Sagra, (La Sagra, comarca norteña de la provincia de Toledo), a cuarenta kilómetros de Madrid. Pueblo llamado durante mil años “Azania” y luego “Azaña”, probablemente derivado del árabe, con significación de “noria”. Pueblo tomado a sangre y fuego por tropas africanistas de Franco en aquellos comienzos de otoño de 1.936. Además de pasar a cuchillo a quienes quisieron,robaron su nombre milenario al pueblo, dándole el de “Numancia”, de la unidad franquista conquistadora a sangre y fuego. Pues bien, un alcalde de UCD, cinco del PSOE y cuatro del PP (incluido el actual) no han querido o no se han atrevido (¿cuál de ambas cosas sería peor?) a restituir su nombre “Azaña” al pueblo,sino han conservado la falsificada denominación militar-fascista. ¡Y el inefable Sr. Bono, cacique de Castilla-La Mancha, Presidente de la misma durante seis legislaturas con mayoría absoluta, residente en Toledo, al ladito como quien dice de “Azaña/Numancia” tan ancho. ¡Puaf, qué náuseas!

Terminemos. Hablábamos de Cultura, propugnando una cultura republicana, liberal, progresista, sin fisuras antidemocráticas. Llevamos siglo y medio luchando por ella, reclamando la DEVOLUCIÓN (no nos queda tiempo de explicar el concepto británico de “Devolution”, ahora tan sobre el tapete respecto a Escocia, y algo menos en cuanto a Gales), la Devolución a la Sociedad de la parte de Soberanía que retiene la familia Borbón gracias a Franco. Pero “algo se está moviendo”. Una encuesta en la página 12 del diario “El País” el 6-12-09 daba un 25% de ciudadanas/os que creían que “lo mejor para España es pasar a ser una república”. Y otra fiable encuesta reciente (nos contaba Martín Medem en las Jornadas de Unidad Cívica por la República en Granada, noviembre de 2.011), que ha sido ocultada, daba el 50%. Mas los hechos no dejan de existir por más que se oculten o ignoren. Por eso sigue plena la absoluta legitimidad republicana arrebatada a tiros, bayonetas y obuses por Franco, Queipo, Mussolini, Hitler. Por eso creemos con Labordeta que “habrá que empujarlo para que pueda ser”. Y comulgamos con el gran Pedro Garfias: “Por lo noble, por la paz, por la justicia, por el trabajo, por la libre República del pueblo, ¡peleamos, peleamos!

José Luis Pitarch, Presidente estatal de

Unidad Cívica por la República (UCR)




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jueves, 1 de marzo de 2012

Ante la próxima actuación de la cantante sionista Noa en el teatro Gayarre de Iruñea, llamamos a la concentración que se celebrará este viernes 2 de marzo a las 20h frente al Gayarre. Anímate y pásate.
 
Boicot político y cultural a Israel. Palestina askatu!
 









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